EFESanta Cruz de Tenerife

La Audiencia de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a 25 años de prisión a Juan Carlos A.B., quien fue declarado culpable por un Jurado del asesinato de su expareja, a la que roció con gasolina y prendió fuego dentro de su coche el 16 de enero de 2019 en La Laguna (Tenerife).

El tribunal determinó que la víctima, Marisol, no murió como consecuencia de un supuesto accidente de tráfico que hizo que el coche se incendiara, como sostenía la defensa, sino que fue el procesado quien la mató con alevosía y ensañamiento y cometió además un delito de daños (la destrucción del vehículo) y otro de maltrato animal (murió también la mascota de la mujer).

En la condena concurren las circunstancias agravante de parentesco y razón de género, según la sentencia que ha sido facilitada este jueves por el gabinete de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, que añade que se trata de un delito en concurso ideal con los de daños mediante incendio y maltrato animal.

Las acusaciones habían pedido a la Audiencia de Santa Cruz de Tenerife una condena de 28 años de cárcel: 25 años por asesinato, dos años por los daños y un año adicional por la muerte del perro.

El acusado deberá estar en libertad vigilada por un tiempo de diez años, una vez cumpla la condena, así como indemnizar con 120.000 euros a la madre de la víctima y con 60.000 euros a cada una de sus dos hermanos, y pagar una indemnización de 6.500 euros por los daños causados en el vehículo a sus herederos, si se prueba que la titularidad era de la fallecida, o, si no es así, a favor del hermano que se ha atribuido su propiedad, lo que deberá determinarse en la ejecución de la sentencia.