EFELas Palmas De Gran Canaria

El parque Santa Catalina, epicentro del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria y "espacio de libertad" donde se refugió el colectivo LGTBI durante el franquismo, y en el que también fue represaliado, honra desde este lunes a esa disidencia sexual con una placa que reivindica su lucha.

Con este homenaje, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y el Gobierno canario han conmemorado el Día Internacional contra la LGTBIfobia en este lugar tan emblemático para el colectivo, donde se ha pretendido "reparar" de alguna forma la factura que pagó por su visibilidad.

La edil de Igualdad y Diversidad, María del Carmen Reyes, ha destacado que con iniciativas como ésta, el Ayuntamiento pretende concienciar a la ciudadanía de que Las Palmas de Gran Canaria "ha sido y será siempre una ciudad abierta e inclusiva" y de que en ella "son más los ciudadanos que enarbolan estas banderas que los que creen lo contrario", un mensaje que, a su juicio, es preciso hacer valer "justamente ahora", cuando vuelven a proliferar los ataques contra el colectivo LGTBI.

El director general de Diversidad del Gobierno de Canarias, Víctor Ramírez, ha recordado que el parque Santa Catalina fue lugar de encuentro, y también de represión, de la disidencia sexual y de género durante el Franquismo.

"Había unos urinarios donde a veces se refugiaban de las persecusiones policiales y fue también un espacio donde el turismo promovió, de alguna manera, cierto nivel de prostitución", actividad que llegó a ejercer en el entorno de Santa Catalina la primera diputada trans de la Asamblea de Madrid por el PSOE, la tinerfeña Carla Antonelli, quien fue agredida por ello por la Policía, ha rememorado Ramírez.

La concejala de Servicios Públicos de Las Palmas de Gran Canaria, Inmaculada Medina, ha destacado la necesidad de "reparar el daño que se le ha hecho a tantas personas que tenían este lugar como punto de encuentro, ya que en este parque era donde se daban cita para vivir con total libertad y dignidad su orientación sexual".

Medina ha subrayado que las administraciones tienen que rechazar y condenar los ataques al colectivo LGTBI, incluidos el daño y el odio que fomentan nuevas fuerzas políticas que se presentan como democráticas. EFE

pcr

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