EFELas Palmas de Gran Canaria

La secretaria de Estado de Seguridad, Ana Botella, ha atribuido al cambio de flujos migratorios el aumento de la llegada de inmigrantes irregulares a España, una vez que la presión se ha desplazado desde el Mediterráneo más oriental al área occidental.

El plan de contención puesto en marcha por Europa en 2015 ha cambiado los flujos migratorios desde la zona de Siria, Italia y Libia a aguas próximas a España, lo que ha permitido solucionar la cuestión a Europa, "pero nos ha creado un problema", ya que "ha tenido un efecto de traslación", ha dicho Botella.

La secretaria de Estado de Seguridad se encuentra hoy en Las Palmas de Gran Canaria, donde hoy ha visitado el centro que coordina la vigilancia en materia de inmigración irregular en esta zona del Atlántico y las principales oficinas de la Policía y la Guardia Civil.

"La migración y las redes clandestinas buscan salidas", ha insistido Botella, y España ha pedido refuerzos en numerosas ocasiones a Europa, "pero es necesario convencer a la Unión Europea", pues para frenar los flujos migratorios hacen medios materiales y humanos.

"España tiene una situación estratégica al sur de Europa y ello conlleva retos como el de la inmigración irregular, ha dicho la secretaria de Estado durante una rueda de prensa.

En cuanto al número de inmigrantes que llegan a Canarias, ha indicado que, aunque han aumentado porcentualmente, se está lejos los números absolutos que se alcanzaron con la crisis de los cayucos (32.000, solo en 2006), que "se resolvió de manera muy acertada".

El Ministerio del Interior ha informado hoy de que 1.263 inmigrantes han llegado en pateras o cayucos a Canarias en lo que va de año, el triple de los que se contabilizaban a 30 de noviembre de 2017 (403).

Respecto al SIVE de Lanzarote, que se encuentra averiado, Botella ha confiado en que esté operativo en breve y ha aludido a la necesaria cooperación de todas las administraciones, tanto el Estado, como el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Lanzarote.

"La administración autonómica tiene que implicarse activamente", al igual que hace el Gobierno, ha dicho.

Con el fin de frenar la inmigración irregular, "España trabaja con todos los países de origen y de tránsito, Marruecos es uno de ellos", y se han mantenido varios encuentros con ese país para frenar el flujo migratorio.

Botella cree que "Marruecos está sufriendo esa ruta igual que España", de modo que "no es una situación fácil" para ninguno de los dos países.

En su opinión, además de los inmigrantes que alcanzan las costas, es necesario fijarse también en las interceptaciones que impiden que lo hagan para tener una visión más amplia de las cifras.

La lucha contra la inmigración irregular "no es solo una cuestión policial", según Botella, es necesaria la colaboración de Europa y la cooperación internacional e inversión en los países emisores para que sus habitantes no tengan que emigrar a otros.

También ha insistido en que Europa necesita una inmigración regular y ordenada, y para ello hace falta luchar contra las redes de tráfico de personas que las explotan y abusan de situaciones de necesidad.

"Hay que trabajar en la migración ordenada" además de contener los flujos indeseados, ha manifestado la secretaria de Estado. EFE

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