La presidenta del Grupo Europeo de Magistrados por la Mediación (Gemme), Rosalía Fernández, ha subrayado que con la pandemia se ha agravado "muchísimo" en Canarias la "rejudicialización" de los conflictos familiares, con progenitores que acuden una y otra vez al juzgado, en perjuicio de los menores.

Rosalía Fernández dijo ante la comisión parlamentaria de estudio de la infancia y la adolescencia que en Canarias se da una diversidad familiar muy plural, con parejas que residen en diferentes islas o en la Península, y además hay roles indiferenciados en el trato a los menores entre familiares como abuelos y tíos, por lo que cuando se produce una ruptura se genera un índice muy alto de conflictividad familiar.

En el archipiélago se producen factores de violencia intrafamiliar, de género y de inadecuada gestión de la ruptura de parejas, así como alto índice de embarazos adolescentes y familias "excesivamente judicializadas", pues algunas se pasan toda la minoría de edad de sus hijos "en los juzgados".

Sin embargo se obvia el peligro, avisó la magistrada, de que este tipo de conflictos mal gestionados puede derivar en la declaración de riesgo o desamparo para el menor.

Con la pandemia han aumentado las notificaciones que afectan a los menores de edad, como la petición de modificar las medidas de estancia con los progenitores y alimentos, lo que ha ido "in crescendo" con el agravante de que se acumularon las demandas durante la suspensión de plazos procesales por el estado de alarma.

Esta "rejudicialización" perjudica evidentemente al menor aunque no tenga que acudir físicamente al juzgado, pues es un conflicto que está viviendo en su casa todos los días y ve cómo se convierte en un arma arrojadiza entre sus padres, lo que es nefasto para su personalidad.

"Lamentablemente el divorcio es un negocio en algunos casos y hay que concienciar a la Abogacía de que deben propiciar la paz entre sus clientes, y no engordar el conflicto. Hay que propiciar prácticas de derecho colaborativo y unir a los abogados con psicólogos y mediadores para dar una solución holística a la familia", aconsejó la jurista.

En Canarias se necesitan más recursos en el ámbito de la mediación familiar, donde la Comunidad Autónoma fue pionera "y de repente todo se paró", aunque ahora se ha mejorado pero se necesitan más puntos de encuentro familiar con personal suficiente.

Este asunto es esencial para poder actuar en prevención cuando el conflicto aún no es agudo, dijo Rosalía Fernández, quien señaló que hay una deficiencia estructural de falta de personal en los juzgados y sobre todo de formación especializada en esta cuestión, y ahí tiene competencias la Comunidad Autónoma.

Al respecto solicitó que se creen juzgados de la infancia, la adolescencia y la familia con medios suficientes porque, añadió, hay magistrados que no encargan los informes técnicos porque saben que van a tardar un año.

También pidió que la legislación que se desarrolle tenga un enfoque basado en la infancia y cuente con dotación presupuestaria específica para los asuntos del ámbito de los menores, concluyó la presidenta del Grupo Europeo de Magistrados por la Mediación. EFE