EFELas Palmas de Gran Canaria

Dos de los cinco acusados de asesinar a un ciudadano italiano en 2018 en un alpendre abandonado en Las Palmas de Gran Canaria han reconocido ante el Jurado su participación en los hechos, aunque sostienen que ninguno quería matarlo, sino solo robarle el dinero que había cobrado por el traspaso de su club de cannabis.

En la primera sesión del juicio que ha comenzado este lunes en la Audiencia de Las Palmas, los dos primeros en declarar, Sophia Valinhas G.B.M. -que era amiga de la víctima- y Adonay S.G., han explicado que se pusieron de acuerdo para robar a Davide Fervorini, de nacionalidad italiana, pero que en ningún momento querían acabar con su vida como plantean la fiscal y la acusación particular, y que se sienten "muy arrepentidos".

Según la fiscal, Davide Fervorini murió a causa de la brutal agresión que sufrió en el alpendre la noche del 11 de septiembre de 2018, ideada por su amiga y el resto de los imputados: Adonay S.G., Rubén P.S., Alejandro A. S. y Wilson Enrique Q.B., para quienes solicita una condena que oscila entre los 28 y 34 años de cárcel por delitos de asesinato, robo con fuerza en vivienda habitada y contra la salud pública.

Para la amiga de la víctima, las dos acusaciones piden que se le imponga una pena de 25 años, seis meses y un día de prisión por los delitos de asesinato y de robo con fuerza en casa habitada, y para el sexto acusado que figura en la causa, Layonel S.G., reclama cuatro años de cárcel por un delito contra la salud pública.

La fiscal ha destacado al Jurado la "frialdad" con la que actuaron los cinco acusados de asesinar a Davide Fervorini, que sufrió esa noche una embocada en un alpendre de Barranco Seco donde pensaba que iba a tener una cita íntima con su amiga, quien se prestó de cebo para que la víctima se trasladara hasta ese lugar.

Según la acusación pública, los cuatro imputados, que llevaban pasamontañas y guantes, atacaron de forma sorpresiva a la víctima, a la que primero le hicieron una llave "mataleón" para dejarlo inconsciente y después le pegaron patadas y puñetazos, le golpearon de forma contundente con un bate de béisbol y le arrojaron una piedra a la cabeza al menos en dos ocasiones.

Así mismo, ha descrito a estos cinco acusados como personas de una gran "frialdad", ya que después de acabar con la vida de Davide Fervorini se fueron a comer una hamburguesa a Telde, que pagaron con 100 euros que le quitaron de la cartera, con el fin de hacer tiempo para poder entrar sin ser vistos en su casa, de cuya llave se habían apoderado.

De la vivienda del fallecido se llevaron un televisor, una barra de sonido, un reloj y numerosas plantas de marihuana, ya que no encontraron el dinero del traspaso de Davide Fervorini, a quien además le quitaron el teléfono móvil cuando lo atacaron en Barranco Seco, según la fiscal.

La acusada Sofhía Valinhas G.B.M., que según la Fiscalía ha incurrido en varias contradicciones, ha reconocido que actuó de "gancho" para robar a su amigo, al que conocía desde hacía tres años o más porque era drogodependiente y consumía en su local de La Isleta, y que le propuso el robo al hijo de su pareja, Adonay S.G., que se encargó de buscar a los otros tres acusados.

Así mismo, ha dicho que el día de los hechos había consumido droga y alcohol y no participó en la agresión ni la vio, pues se estaba fumando un porro mientras sucedía, y que solo vio a Rubén dando patadas a Davide Fervorini y que éste dijo que le iba a tomar el pulso por si estaba muerto.

Además, ha manifestado que cuando la detuvieron por estos hechos sintió alivio porque llegó a temer por su vida.

El segundo acusado que ha declarado en la sesión de la mañana de este lunes, Adonay S.G., ha reconocido que la novia de su padre le dijo que Davide Fervorini vendía su club por 15.000 euros y propuso el robo a los otros tres acusados y el alpendre como lugar de la emboscada.

"El plan nunca fue golpearlo" ni matarlo, solo querían dejarlo inconsciente e inmovilizarlo, ha indicado Adonay S.G., quien ha señalado que vio a Rubén P.S. tirar la piedra en la cabeza al fallecido la primera vez, pues cuando se la arrojaron la segunda vez ya no estaba dentro del alpendre.

Ha comentado al tribunal que esto no lo había contado con anterioridad porque su amigo estaba casado y tenía hijos, y habían quedado en culpar a Wilson Enrique Q.B. porque aún no lo habían detenido y podía abandonar España.

Adonay S.G., que solo ha contestado a las preguntas de la fiscal y de su abogada, al igual que Sopfhía Valinhas, cuando ocurrieron los hechos tenía 22 años, según ha indicado al Jurado, al que también ha asegurado este es el primer delito que comete en su vida y que el dinero que le iba a tocar del traspaso se lo iba a dar a su padre.

Los abogados de los cinco acusados de asesinato han coincidido en que sus defendidos solo habían ideado robar a Davide Fervorine y que a lo largo de la semana se verá la responsabilidad que tuvo cada uno en los hechos que sucedieron esa noche, en la que todos coinciden en que la agresión que sufrió la víctima no estaba pensada y que por ello llevaban pasamontañas, para no ser reconocidos.

El letrado del único acusado por un delito contra la salud pública ha manifestado que su defendido es inocente y que lo demostrará ante la sala a lo largo del juicio en el que intervendrán 150 personas entre testigos y policías. EFE