EFELas Palmas de Gran Canaria

La Asociación de Médicos Jubilados del Hospital Insular de Gran Canaria ha demandado este martes que se hagan test de diagnóstico de coronavirus a todos los sanitarios que trabajan directamente con enfermos de Covid-19 o que sospechan haberse contagiado, y que nadie de ese colectivo se incorpore al trabajo sin una prueba negativa tras haberse infectado.

En un comunicado, esta asociación de antiguos profesionales del Insular cuestiona el protocolo de actuación frente al coronavirus aprobado por el Ministerio de Sanidad con fecha del 31 de marzo de 2020, porque considera que "no se atiene a las más elementales normas científicas y contraviene los criterios médicos".

A su juicio, es obligado "realizar los test diagnósticos pertinentes a todos los profesionales sanitarios que atienden a pacientes con posible Covid-19, así como a aquellos profesionales con sospecha de infección por el virus", así como estudiar los contactos y entorno laboral de los sanitarios que enfermen.

En cuanto a su reincorporación al trabajo, rechazan que se promueva su vuelta "ante la simple ausencia de síntomas, como recoge el punto B.2 del citado protocolo", porque ven en ello "un grave riesgo para el profesional y para los pacientes".

"Para determinar el momento de su reincorporación al trabajo se deberá confirmar su curación mediante las correspondientes pruebas de laboratorio", añaden.

Esta asociación también llama la atención sobre "la fragilidad" que rodea a numerosos profesionales sanitarios, "ya minados en muchos casos por una situación de precariedad laboral".

"Estas consideraciones y requerimientos cobran mayor sentido en nuestra comunidad autónoma, donde existe una proporción más alta de personal sanitario contaminado que en el resto de las autonomías, en contraste con una tasa de infección global manifiestamente menor. Esto solo puede interpretarse como mayor desprotección de nuestros sanitarios", advierten los médicos jubilados del Insular.

Esta asociación expresa su "reconocimiento y apoyo a todos los sanitarios de los hospitales y centros de salud, que con la mayor profesionalidad y riesgo para sí mismos o sus familias cuidan a los pacientes" y se solidarizan con el dolor de todas las familias que han perdido a algún ser querido debido al coronavirus.