"¿Qué transmito a los niños y niñas de mi familia: machismo o igualdad?". Esta es la pregunta a la que se intentará dar respuesta en un taller dirigido a mujeres mayores de 18 años que quieran reflexionar sobre qué tipo de educación se transmite en el entorno familiar, y qué oportunidades hay para cambiarlo.

El taller, en formato virtual, se desarrollará el 16 de junio organizado por el Centro Insular de Información, Asesoramiento y Documentación para la Igualdad de Género (Ciadge) del Cabildo de Tenerife, y el objetivo es reflexionar conjuntamente sobre las creencias, actitudes y comportamientos que se transmiten en la educación de niños y niñas y cómo se contribuye a la igualdad o a la desigualdad.

Desirée Pérez, promotora en Igualdad de Género del Centro, explica en una entrevista a EFE que el taller está dirigido a mujeres mayores de 18 años que se relacionen en el entorno familiar con niños y niñas (madres, tías, abuelas…), que quieran reflexionar "qué tipo de educación en igualdad o desigualdad transmitimos en el entorno familiar e identificar espacios y oportunidades para el cambio".

La propuesta de debatir este asunto surgió precisamente de las mujeres que asisten al Servicio de Apoyo Psicológico del Ciadge, y que cuenta con unas 70 usuarias, puesto que lo han detectado como una necesidad dentro de su día a día.

En el taller se va a reflexionar "sobre cómo educamos a los niños y niñas, ya que muchos veces incluimos roles y estereotipos de género que están presentes en la sociedad y en los que a nosotras mismas nos han educado e inconscientemente se está reproduciendo la desigualdad", explica Desirée Pérez.

En este tipo de talleres, que son vivenciales y que pretenden dar herramientas de mejora del bienestar personal y social a las mujeres, se fomenta el debate para que las participantes expresen sus inquietudes y hacer llegar herramientas y recursos para afrontar distintas facetas de la vida, que están atravesadas por el género y la desigualdad.

En este taller en concreto se trabajará sobre cómo encontrar oportunidades para educar en igualdad, a través de cuestiones como la corresponsabilidad, la elección y el análisis de productos culturales (cuentos, programas de televisión) o de los modelos de aprendizaje.

"El problema es que aunque queramos educar en la igualdad, a veces ponerlo en práctica no es sencillo y caemos en acciones como repartir tareas domésticas de forma desigual o elegir juguetes “de niños” y “de niñas", apostilla la especialista.

Lo interesante es que la inquietud por detectar estas cuestiones se extiende desde mujeres muy jóvenes, que están sensibilizadas a la hora de tratar estos asuntos con sobrinos o sobrinas... hasta abuelas que quieren reflexionar sobre cómo evitar la perpetuación de la desigualdad a la hora de relacionarse con sus nietas y nietos, añade la promotora en Igualdad de Género. EFE