EFELas Palmas de Gran Canaria

El magistrado Salvador Alba defiende que él se limitó a investigar unos intereses económicos de la diputada de Podemos Victoria Rosell que le parecían "muy relevantes", sin buscar perjudicar personalmente a esta ni ponerse al servicio del PP, como le reprochan las acusaciones.

"¿A mí me ha dado algún cargo el PP? Jamás, ninguno. Yo no he asesorado nunca al señor (José Manuel) Soria. No han demostrado eso, ni lo podrán demostrar nunca", ha manifestado Alba, cuando el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) le ha concedido su derecho a la última palabra en el juicio que se sigue contra él.

En una alocución de unos 15 minutos, el magistrado de la Audiencia de Las Palmas respondía de esta forma al móvil que las cuatro acusaciones observan detrás de los delitos de prevaricación judicial, cohecho, falsedad y revelación de secretos que le atribuyen: el de "destruir" el crédito profesional y personal de la juez Victoria Rosell, que entonces acababa de ser elegida diputada.

Las acusaciones también sostienen que trató de favorecer con informes "falsos" y declaraciones "manipuladas" la querella que el entonces ministro José Manuel Soria había interpuesto en el Tribunal Supremo contra Rosell, que a la postre la obligó a dimitir.

Salvador Alba lo ha negado todo de nuevo en el cierre del juicio. Su versión es que se limitó a escuchar a un imputado -el empresario Miguel Ángel Ramírez- que solicitó comparecer ante él para contarle que había mantenido en el pasado y mantenía en ese momento negocios con el periodista Carlos Sosa, pareja de la juez Victoria Rosell.

"Me parecía muy relevante y me lo sigue pareciendo", ha añadido el procesado, que sostiene que esas relaciones indirectas entre Rosell y Ramírez podían comprometer la imparcialidad de su colega en la investigación que llevaba su juzgado contra ese mismo empresario.

Salvador Alba ha negado también que en aquel momento tuviera enemistad alguna con la juez a la que había sustituido temporalmente en el Juzgado de Instrucción número 8 de Las Palmas de Gran Canaria: "Se dice que me llevaba mal con Victoria Rosell.. Hombre, ahora sí, pero en marzo de 2016, en absoluto".

En cuanto a la reunión que mantuvo con Ramírez -sin el abogado de este- antes de tomarle declaración, ha rechazado que se pueda tachar de clandestina, como mantienen las acusaciones.

"Una reunión en la Audiencia Provincial, a las dos de la tarde, en el despacho que está al lado del despacho del presidente, en presencia de toda la oficina judicial y que yo comuniqué a mis superiores dudo mucho que sea secreta. O yo soy imbécil o no era secreta", ha argumentado. EFE