EFESanta Cruz de Tenerife

La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha condenado a un fotógrafo del municipio tinerfeño de La Orotava a 67 años de prisión por cinco delitos de corrupción de menores, dos continuados de corrupción de menores en relación con elaboración de pornografía y otro de exhibicionismo.

El acusado, señala la sentencia, contactaba con menores, de entre 11 y 17 años, con el pretexto de hacer sesiones fotográficas y con la promesa de crear 'books' de fotografía, utilizaba las sesiones fotográficas para mantener un carácter más íntimo y de carácter predominantemente sexual.

El condenado no podrá ser clasificado en tercer grado de tratamiento penitenciario hasta que cumpla la mitad de la pena impuesta, se señala en la sentencia, contra la que cabe interponer recurso de apelación anta la sala civil y penal del Tribunal Superior de Justicia de Canarias.

La Audiencia Provincial también ha condenado a esta persona por seis delitos de abuso en diversas modalidades, se indica en la sentencia de la sección quinta, en la que además se impone una pena accesoria de inhabilitación especial para ejercer cualquier profesión u oficio, retribuido o no, que conlleve un contacto regular con menores de edad, por un periodo superior a cinco años al dela duración total de las penas impuestas.

Además, la sección quinta de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife impone al condenado, Pablo Jesús H.G., la libertad vigilada por diez años y específicamente orientada a la participación en programas formativos de educación sexual, así como la prohibición de desarrollar actividad alguna con menores de edad.

Y deberán indemnizar a las víctimas con diversas cantidades, y así para una de ellas la indemnización asciende a 20.000 euros, mientras que para otra la cantidad es de 8.000 euros, para otra de 5.000, y en otro caso la cifra es de 3.000 euros, mientras que para el resto es de 1.000.

La vista oral se celebró a puerta cerrada en atención al interés de las víctimas y la Audiencia Provincial da por probado que el ahora condenado se servía de la condición de fotógrafo de determinados eventos sociales para darse publicidad en redes sociales y contactar por whatsapp con menores de edad.

Señala la Audiencia Provincial que en 2014, cuando el ahora condenado tenía 40 años, enviaba a algunos menores fotografías de los órganos sexuales de otros jóvenes o manteniendo relaciones sexuales, con el fin de convencerles de que hicieran lo mismo.

Explica la sección quinta que una vez que conseguía que se desnudaran mientras realizaba la sesión fotográfica aprovechaba el clima sexual y con la promesa de ayudarles a conseguir éxito en el mundo de la moda realizaba a algunos tocamientos en los genitales y hacía solicitudes libidinosas.

En la sentencia se relatan contactos entre el ahora acusado y los menores al menos hasta 2017 y en algunos casos se realizaron felaciones y masturbaciones mutuas.

La Audiencia Provincial condena al procesado como autor penal y civilmente responsable, concurriendo la circunstancia agravante de reincidencia en relación con los delitos de exhibicionismo, corrupción de menores en la modalidad de elaboración de material pornográfico infantil y corrupción de menores en cuando a difusión de material pornográfico infantil. EFE

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