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La aerolínea Norwegian ha comunicado formalmente este viernes a sus tripulantes el inicio de un período de consultas para el procedimiento colectivo de movilidad geográfica que afectará a los trabajadores de las bases de Palma de Mallorca, Gran Canaria y Tenerife Sur, que prevé cerrar en los próximos meses.

Dicho procedimiento va dirigido a aquellos tripulantes, tanto pilotos como TCP, adscritos a estas bases.

La aerolínea noruega de bajo coste se ha comprometido a realizar el traslado de aquellos tripulantes afectados por el cierre de estas bases en Baleares y Canarias a otras de corto radio de su red o a su flota de larga distancia, operada con el Boeing 787 Dreamliner.

Dicho compromiso, ha manifestado la compañía, pretende "preservar el máximo número de puestos de trabajo" de acuerdo con el Estatuto de los Trabajadores y los convenios colectivos vigentes.

Norwegian defiende además que es la única compañía de bajo coste extranjera con convenios colectivos en pleno vigor en España, tanto para pilotos como para tripulantes de cabina de pasajeros, que fueron rubricados, respectivamente, por los sindicatos SEPLA y USO.

Ambos sindicatos han amenazado esta semana con secundar una huelga si no se contemplaban negociaciones formales ante el cierre de las bases y han acusado a Norwegian de ofrecer traslados voluntarios a los trabajadores sin que hubiese negociaciones previas.

La aerolínea noruega ha calificado de "desafortunados" la amenaza de paros por parte de los sindicatos y les ha acusado de romper el diálogo en perjuicio de los casi de 2.400 empleados de la compañía en España.

Norwegian anunció este jueves unas pérdidas netas de 150 millones de euros en 2018, el 19 % menos que el año anterior, así como un fuerte descenso de su resultado bruto de explotación (ebitda) que pasó de un resultado positivo de 59 millones de euros a unas pérdidas de 2.183 millones.