EFEValladolid

Las emociones que le suscita su condición de arquitecto, una constante en todos sus proyectos, han franqueado a Juan Navarro Baldeweg el umbral del arte contemporáneo a través de la pintura y escultura como pone de manifiesto la exposición "Figuras simultáneas", abierta este jueves en Valladolid.

"Mi obra nace de la experiencia de la arquitectura, de mi educación. Mi paso por la Escuela de Arquitectura me ha servido para definir mis temas de trabajo, pero no está escrita", ha reflexionado Baldeweg (Santander, 1939) durante la presentación de sus piezas en el Museo de Arte Contemporáneo Español Patio Herreriano.

Dos esculturas y diecinueve pinturas, anudadas con el lema de "Figuras simultáneas", encierran una declaración de intenciones, y definen las relaciones entre su formación y vocación artística que no funde pero tampoco disocia, ambas complementarias porque la arquitectura "es también una de las bellas artes", ha precisado.

"El aro dorado" y "La ventana" han tomado acomodo en la Capilla de los Fuensaldaña, espacio de referencia en el museo que dirige el crítico Juan Hontoria, presente junto a Juan Carlos Arnuncio, autor de la remodelación del antiguo monasterio benedictino (siglo XIV) que desde 2002 alberga este Museo Patio Herreriano.

Suspendido desde el techo de la capilla, el aro persigue en todo momento el camino de la luz como metáfora de la concepción que Navarro Baldeweg tiene de la arquitectura y que ha aplicado en todos los diseños que llevan su firma en diversos puntos de España y el extranjero.

De esa gravedad y equilibrio que transmite la contemplación del aro beben proyectos como el de los Molinos del Río Segura (Murcia), la sede de las Consejerías de la Junta de Extremadura (Mérida), el Palacio de Congresos de Castilla y León (Salamanca), el Museo de las Cuevas de Altamira (Cantabria), la Ciudad del Flamenco (Jerez de la Frontera) y el Museo de la Evolución Humana (Burgos).

La ventana, una escultura de grandes dimensiones, "alude al horizonte, invita a la exploración visual, insinúa el movimiento para acercarse a ella", mientras que el destello cromático que la orla simboliza la luz que penetra por el vano, ha explicado durante la presentación este creador de la misma generación de Rafael Moneo y Álvaro Siza.

De la arquitectura ha tomado Navarro Baldeweg "sus dimensiones esenciales, la gravedad, la luz, el horizonte, el movimiento y al expresividad corporal", una serie de variables que, lejos de su estricta concepción académica y ordenadora de espacios, ha empleado además como expresión de sus inquietudes plásticas.

Si en el diseño de edificios prima el concepto frente al arte, en sus pinturas voltea este principio y convierte en estética las geometría, las líneas que emplea en sus diseños para dar forma a sus ideas.

De esa premisa participan "bifurcación nebulosa", "Enlace verde", "Tres doses", "Gata encendida", "Luz en formación", "Duende" y "Estrellas y nubes", títulos de algunos de los diecinueve cuadros que hasta el 9 de junio permanecerán en Patio Herreriano junto a las dos esculturas.

Todos los cuadros se caracterizan por sus grandes dimensiones, cromatismo estridente, entramados geométricos y colocación muy próxima entre sí para dar sensación de "un lugar ocupado", dentro de una variedad temática y de enfoque que, no obstante, el visitante puede percibir como "algo complementario", según sus palabras. EFE