EFEValladolid

Licenciada en Derecho y diplomada en Administración de Empresas, la trayectoria de Carla Montero (Madrid, 1973) no iba encaminada precisamente a la literatura, a la que llegó "por accidente" y de la que no se ha descolgado con paso firme, metódico en sus comparecencias y sin abjurar del placer de escribir.

"Si alguien me hubiera preguntado a los 15 años qué quería ser de mayor, no le habría dicho que escritora. En mi caso, la literatura llegó por accidente, como un ejercicio tremendamente personal, y lo hacía sólo como una vía de escape intelectual", ha explicado este miércoles en una entrevista con la Agencia Efe.

Fiel al adagio taurino del 'no hay quinto malo', con "El jardín de las mujeres Verelli" (Plaza & Janés), su última entrega, ha seguido la estela de anteriores entregas quien animada por su entorno familiar decidió presentar al Premio Círculo de Lectores la que fue su primera y más sonada novela, "Una dama en juego" (2009).

"Las mujeres siempre han sido las protagonistas de mis libros pero la gastronomía es un ingrediente nuevo, una asignatura pendiente que tenía porque me gusta mucho la cocina y ahora me he metido de lleno con una receta en cada uno de los capítulos que aluden a la época actual y que tiene mucho que ver con lo que se cuenta", ha añadido.

Carla Montero, madre de cuatro hijos y declarada cofrade de literatura comercial, ha demorado más tiempo de lo que es habitual en ella la publicación de una nueva obra, algo más de tres años, para tomar un respiro personal y profesional, recuperar sensaciones más allá del ritmo trepidante a razón de un libro en un año y el siguiente de promoción.

"Sentía la necesidad de una especie de parón, recuperar la ilusión de la primera novela porque tenía la sensación de que la había perdido al dejarme llevar por la presión, de estar a la altura de las expectativas, ir a más, subir el listón. Notaba que había perdido las ganas de escribir", ha admitido la autora de "La tabla esmeralda" (2012), "La piel dorada" (2014) y "El invierno en tu rostro" (2016).

El resultado, según sus palabras, ha sido la novela que acaba de publicar y presentará este jueves en Salamanca y el 19 de noviembre en Valladolid, "un regalo a mis lectoras después de cuatro novelas con un corte similar: drama y ambientación histórica", ha resumido sobre "El jardín de las mujeres Verelli", una ficción que parte de un hecho real.

Es la peripecia real, aunque recreada por Carla Montero, de una familia genovesa que camino de Argentina decide radicarse en Barcelona a comienzos del siglo XX con una tienda de productos italianos que en la actualidad regenta la cuarta generación de sus promotores, en el barrio del Raval, en la persona de Carla Rivali, bisnieta del fundador.

"Es la historia que me apetecía contar, una novela muy mediterránea, alegre, de color y sabores, muy gastronómica, pensada para que se tome casi como un respiro en el día a día, de lectura pausada con calma y buen humor", ha descrito su autora antes de referirse al "sentido terapéutico" de la literatura.

Ha sido la que más tiempo ha empleado entre una novela y otra, sin la presión de "pensar en lo que pueda exigir el mercado o los lectores", ha añadido quien desde su experiencia personal nunca ha sentido como "un hándicap" su condición de mujer.

No obstante, ha concluido, sí que ha lamentado la existencia de un "cierto machismo" en la composición de los jurados de los premios literarios, donde "falta un pasito más" para que la mujer figure junto a los hombres "entre los grandes nombres de la literatura". EFE