EFEValladolid

El cine, como expresión de realidades sociales emergentes, ha irrumpido este lunes en el festival de Valladolid con relatos tejidos en torno al Brexit, la difícil integración de los inmigrantes de la Europa del Este y el concepto de 'gentrificación' como una nueva modalidad del urbanismo voraz.

Todo ello han puesto sobre la mesa las realizadoras búlgaras Mina Mileva y Vesela Kazakova en "Cat the wall", con la que han competido esta jornada en la 64ª Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) junto a "Öndög", del chino Wang Quana'an, y "Bashata", de los búlgaros Petar Valchanov y Kristina Grozeva.

La 'gentrificación', un fenómeno especulativo que revaloriza y encarece bienes y servicios en zonas céntricas habitadas por clases populares desde varias generaciones, "es uno de nuestros temas favoritos y lo hemos introducido en nuestra película", ha afirmado Mileva durante la presentación de su primera película de ficción.

En Reino Unido, donde ha resido durante los últimos veinte años, "existe mucha controversia sobre este tema con historias reales como la que hemos contado", la de ayuntamientos que para mejorar la imagen externa de los edificios obligan a reformas de mucho coste que con frecuencia no pueden soportar sus inquilinos y se tienen que marchar, ha añadido durante una rueda de prensa.

Así ha ocurrido en Londres, donde este 2019 se celebra el centenario de la construcción de las primeras casas de protección oficial, construidas entonces en zonas que ahora son céntricas y rehabilitadas o cambiadas por "otras más caras para extranjeros con dinero como los rusos y chinos", por lo que la gente con menos recursos "se ve desplazada a las periferias o las afueras", ha matizado la otra directora, Vesela Kazakova.

De todo ello hablan en "Cat in the wall", de las angustias de los vecinos de un bloque afectado por este proceso de 'gentrificación', nativos y foráneos como la familia búlgara alojada en uno de los pisos, eje del relato y que Mileva ha tomado de una experiencia real y personal para construir lo que ha denominado una "comedia sociopolítica", a veces comedia.

El Brexit también se desliza en este filme, "en mi opinión algo destructivo, que no entiendo", señala Mileva, cuyo origen se remonta a 2010 cuando la prensa británica empezó a llamar la atención sobre los problemas que podría acarrear la "invasión" de más de un millón de nuevos ciudadanos de la UE como los rumanos y búlgaros, "ahí tuvo su punto de inspiración", ha apostillado Kazakova.

De largo recorrido, el realizador chino Wang Quan'an ha retornado a Mongolia para recordar sus orígfenes con "Öndög", donde la fría, inhóspita y desoladora estepa es el principal protagonista de un elenco integrado por actores no profesionales para dotar de mayor verismo e intensidad a una historia sin guión, donde el amor, la vida y la muerte, las constantes vitales de hombres y animales están supeditados a los ciclos de la naturaleza.

La fotografía e incursiones de tipo etnográfico remitirían a un documental si el largometraje no tuviera toques de comedia y elementos próximos al thriller como el asesinato de una mujer que da pie a todo el discurso narrativo.

El toque más desenfadado de la jornada ha llegado con "The Father", un filme de los búlgaros Petar Valchanov y Kristina Grozeva que narra las peripecias de un viudo para comunicarse con su esposa recién fallecida a través de un médium y con la oposición de su hijo que asiste con compasión y tristeza a un amago de desvarío.

Esta cinta, ganadora del Crystal Globe en el Festival de Karlovy Vary, ha permitido a los actores improvisar, como ha asegurado en una rueda de prensa Ivan Savov, quien da vida a Vasil, el padre en la ficción.

"Me gusta estar en el límite entre lo dramático y la comedia", ha añadido el actor, para quien esta película estaba escrita exprofeso, lo que le ha permitido dar rienda suelta a su creatividad durante el rodaje.

En "The Father", el paisaje se convierte en el tercer actor principal, especialmente en las escenas en el bosque al que acude Vasil por orden del médium, una situación no estaba planeada según el dialoguista Decho Taralezhkov, pues surgió "a medida que íbamos explorando y rodando la película". EFE