EFELeón

En octubre de 1990 abría sus puertas en el Barrio Romántico de León El Gran Café, convertido en el referente musical de la ciudad y en sala mítica, escaparate de la música leonesa por donde han pasado durante estas tres décadas nombres con mayúsculas de la música nacional e internacional.

El nuevo local se instaló en una antigua mercería en pleno centro de León y con vistas a la Catedral Legionense, impulsado por su propietaria y alma máter, Marina Borregán, con la idea primigenia de montar un bar musical.

Como ha explicado Borregán a Efe la idea era montar un bar musical para lo que se desplazó hasta La Coruña y Madrid para conocer establecimientos similares.

"Yo tenía claro el tipo de establecimiento que quería instalar en una zona como el Barrio Romántico, muy céntrica pero que en aquellos tiempos todavía no era peatonal y era muy distinto al barrio que conocemos hoy", ha rememorado Borregán.

Para la apertura contaron con el grupo Cuélebre, formación grupo asturiana especializada en música brasileña.

Fue el primero de los centenares de grupos que han tocado desde entonces en el recogido escenario de la sala.

Borregán ha recordado con cierta nostalgia esos inicios con un trabajo que se iniciaba los lunes con las primeras llamadas de grupos y "escuchando las casetes que enviaban".

"Luego nos mandaban una fotografía y elaborábamos la cartelería que costaba muchísimo, para luego distribuirla por la Universidad y distintos puntos de la ciudad", ha detallado.

Una manera de trabajar que la era digital cambió por completo en los últimos años, en los que el casete dio paso al Spotify y la cartelería a las redes sociales.

Durante los primeros años los grupos tocaban en El Gran Café los miércoles y los jueves en cuatro pases, a las ocho de la tarde y a las 00.00 horas con entrada gratuita.

Años en los que los conciertos de Pepín Tre y Montana se hicieron muy populares convirtiéndose rápidamente en el escaparte de los músicos leoneses, no en vano "aquí se conocían, tocaban juntos y hasta algunos se casaron", ha explicado la propietaria.

Como el establecimiento se quedaba pequeño al segundo año de su apertura se habilitó el primer piso donde se empezaron a hacer fiestas, microteatro e incluso magia, sirviendo de escenario con el paso de los años de presentaciones de libros musicales y actos culturales de la más diversa índole.

También se empezó a colaborar desde un principio con el legendario festival Purple Weeked, referencia de la escena mod y uno de los festivales urbanos más antiguos de Europa, convirtiéndose el Gran Café en uno de los referentes del encuentro musical por excelencia de León.

Los años pasaron y por el escenario han pasado grupos como M Clan, Loquillo, Iván Ferrerio, Grandfather, Dover, Raimundo Amador, Ariel Rot, Nacho Vegas, Coque Malla, Xoel López, Inmculate Fools, The Dictators o el televisivo Grand Wyoming, entre otros muchos.

Aunque Borregán ha recordado con especial cariño a los ya desaparecidos Javier Krahe, que "era como de la familia", y al mítico Antonio Vega, que llegó a actuar hasta en cuatro ocasiones en la sala, ofreciendo en ella uno de sus últimos conciertos.

Sin olvidar a los legendarios The Flesthones que han tocado en varias ocasiones con actuaciones inolvidables en las que sus miembros llegaron a salir a la calle con los instrumentos en pleno directo o a tocar encima de la barra del bar.

Unas actuaciones favorecidas por realizarse entre semana lo que convirtió poco a poco al Gran Café en parada obligatoria de muchos grupos que iban a tocar el fin de semana en grandes urbes del norte peninsular e incluirse en el Circuito de Cafés Musicales.

No se puede hablar del Gran Café sin mencionar a la no menos mítica 'Jam session' de los martes que desde hace 18 años mantiene el mismo formato con una banda estable por la que han pasado varias generaciones de músicos leoneses y que en este periodo sólo se ha visto interrumpida, momentáneamente, por las restricciones de la actual pandemia.

Hace 13 años se incorporó al equipo como director musical, Guille Mateo, hijo mayor de Marina, que se ha convertido en este tiempo en el otro alma máter de El Gran Café y ha abierto e intensificado la programación musical del Gran Café trayendo a los mejores grupos nacionales e internacionales pero sin perder un ápice de la esencia.

Durante estos años Mateo ha sido el encargado de los conciertos y convirtiéndose en el promotor de conciertos y festivales fuera de El Gran Café trasladando algunas actuaciones a otros escenarios más grandes de la ciudad para permitir traer a grupos que por su importancia y caché necesitaban de más aforo.

"Mis padres convirtieron el Gran Café en un lugar de culto que con el paso de los años se ha convertido en una de las mayores referencias musicales y culturales de León", ha resaltado Mateo.

Unos años en los que los gustos musicales han variado mucho, así como el público, como ha explicado Mateo, ya que antes los grupos eran predominantemente de rock y cantautores, "mientras que ahora el 80% de la música que traemos es indie, un 20% de rock y el resto cantautores. EFE

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