EFEValladolid

El Museo Nacional de Escultura, con sede en Valladolid, cerró 2019 con un aumento de visitantes del 3,4 por ciento respecto a 2018, al alcanzar las 179.700 personas, con un repunte en diciembre, el mes con más afluencia a las instalaciones al llegar a los 24.400.

A través de un comunicado, el recinto cultural ha hecho balance de un 2019 en el que la exposición con más éxito de visitantes fue la titulada "Almacén. El lugar de los invisibles", que se articuló como una forma de mostrar los tesoros ocultos del museo y que fue apreciada por algo más de 42.000 personas, hasta el punto de convertirse en la más concurrida desde la reapertura del museo en 2009.

Entre los hitos del Museo Nacional de Escultura durante 2019, destacan las adquisiciones por parte del Ministerio de Cultura y Deporte de tres obras de grandes maestros del Barroco, como Pedro de Mena, Luisa Roldán y Juan de Mesa, y también el reconocimiento otorgado por el Gobierno autonómico en forma de Premio Castilla y León de las Artes.

En este sentido, más allá del incremento de visitantes y de los datos cuantitativos, la dirección del Museo ha hablado de un "balance altamente favorable en un contexto social muy exigente, de continuo cambio, limitaciones presupuestarias y necesidades culturales crecientes".

Uno de los hechos más valorados por la dirección es la materialización del "sueño" de llevar las obras de Alonso Berruguete a uno de los museos más prestigiosos de Estados Unidos, la National Gallery of Art de Washington, a través de la exposición "Alonso Berruguete. El primer escultor del Renacimiento español".

Además de la mencionada exposición sobre el almacén del museo, la dirección ha destacado la acogida de otras como "El diablo, tal vez. El mundo de los Brueghel" y "Miró. La musa blanca", que también han tenido una buena acogida entre el público.

Los talleres con escolares y otras actividades promovidas por el Museo como el "III Foro Ibérico de Estudios Museológicos" y su vinculación con iniciativas musicales han sido también valorados por la dirección.

De cara a 2020, el Museo Nacional de Escultura confía en "consolidar la fidelidad de su público, afianzarse en la ciudad como una institución cultural imprescindible, reforzar su proyección internacional, abrir nuevas vías de cooperación pública y privada, ofrecer una programación rica y original y desarrollar una intensa política de nuevos amigos y benefactores".EFE