EFEValladolid

El Museo Nacional de Escultura, creado en 1933 y dependiente del Ministerio de Cultura, reforzará su vínculo social con la transformación en una fundación de la Asociación de Amigos del Museo constituida en 1980, lo que reportará, entre otras ventajas, beneficios fiscales a ciudadanos, empresas e instituciones.

"Está muy bien que se refuerce por lo que significa de apoyo social, que la sociedad esté bien representada, que haya una verdadera implicación de ciudadanos, empresas, comerciantes y particulares. Para nosotros es fantástico", ha explicado este martes a Efe la directora del Museo nacional de Escultura, María Bolaños.

Las últimas modificaciones normativas sobre mecenazgo cultural han motivado la transformación en fundación de una asociación privada que integran unos quinientos miembros, sin ánimo de lucro y con sede en el museo aunque no vinculada orgánicamente al mismo, dentro de una iniciativa que será presentada este martes.

El objetivo, entre otros, es el de ampliar la presencia de instituciones y empresas y entidades como la Alianza Francesa, Helios, Bodega Belondrade y Michelin para ampliar el patrocinio de las actividades que habitualmente realizan como la financiación del catálogo de las exposiciones y la organización de visitas, talleres, conferencias, conciertos de música y proyecciones cinematográficas.

"A cambio, en el Museo Nacional de Escultura ofrecemos descuentos especiales en los catálogos, visitas exclusivas y un trato preferencial" para cualquier tipo de actividad, ha mencionado la directora de este centro cultural que engloba las sedes del Colegio de San Gregorio, el Palacio de Villena y la Casa del Sol.

La próxima exposición temporal del museo, con el lema de "Non finito", abrirá el 22 de septiembre y permanecerá hasta enero de 2022 en la sede del Palacio de Villena para reflejar la idea de lo inacabado en el arte.

Noventa obras de cuarenta prestatarios configuran esta nueva exposición temporal.

La génesis de este museo se remonta a 1842, año de la fundación del Museo Provincial de Bellas Artes, con sede en el Palacio de Santa Cruz y una valiosa colección de tallas policromadas y cuadros fechados entre los siglos XIII y XIX, principalmente del Gótico, renacimiento y Barroco.

Procedían de las iglesias, ermitas, conventos y monasterios cerrados, secularizados y puestos en venta por las leyes desamortizadoras del XIX, los denominados 'bienes de manos muertas' que, además del patrimonio artístico, incluían tierras de labranza, fincas y otras posesiones.

Tras la llagada de la II República, en 1933 y a través del entonces director general de Bellas Artes, Ricardo de Orueta, el museo estrenó la categoría de nacional por la riqueza y valor de sus fondos, y se mudó hasta el Colegio de San Gregorio, desde entonces sede principal, ampliada en 2012 con la incorporación de la Casa del Sol y la colección procedente del desaparecido Museo Nacional de Reproducciones Artísticas, cerrado en Madrid en 1961. EFE