EFEValladolid

Instituido por Tirso de Molina en el siglo XVI ("El burlador de Sevilla") y recreado por José Zorrilla en el XIX ("Don Juan Tenorio"), la figura universal del caballero mujeriego, seductor y calavera, ha resistido con vigor el paso de los siglos y desembocado con salud en el XXI.

La versatilidad del personaje ha permitido su adaptación en formatos y géneros novelescos, teatrales e incluso musicales como la versión que mañana se estrena en Valladolid, donde el galán más célebre de las letras hispanas se transformará, a ritmo de rap, en un burlador callejero del siglo XXI.

Se trata de un musical novedoso y actual protagonizado por cuarenta jóvenes de entre 13 y 20 años, de perfil muy variado, que actúan, cantan y bailan con ritmos modernos pero sin cambiar ni una coma de la obra original de Zorrilla, de quien este año se conmemora el bicentenario de su nacimiento (1817-2017).

Este proyecto nació hace casi un año, cuando el Ayuntamiento de Valladolid propuso la organización de una actividad socio-educativa para promover la creatividad de los jóvenes y los acercara a la obra de Zorrilla con motivo de los doscientos años de su nacimiento en esta capital.

Cuarenta adolescentes superaron entonces el proceso de selección para el séquito que acompañará a Don Juan en esta nueva andadura y que, solo por esta vez, "adoptará matices de lo más urbanos y callejeros", ha explicado a Efe el coreógrafo Ignacio Nieto, director artístico de "El Musical Don Juan de José Zorrilla".

Aunque no es la única adaptación musical del Tenorio, sí se trata de "la primera vez que los versos originales se revisten con un estilo tan atrevido y juvenil", ha precisado.

"Para esta adaptación ha resultado esencial la comunicación continuada entre el dramaturgo y el compositor", ya que de esta manera ha sido posible el logro de "una estética sonora uniforme a lo largo de todo el espectáculo", ha añadido.

El tiempo ha jugado en contra de esta producción, que ha supuesto una "carrera a contrarreloj" para llegar al estreno de este sábado, ha explicado el director, quien ha añadido que uno de los grandes retos ha sido el de lograr un "producto de máxima calidad en poco tiempo".

Por otra parte, el respeto al verso original no ha representado un obstáculo para la producción de una obra que, a pesar de estar rodeada de música callejera y estética urbana, ha logrado mantener la pura esencia 'zorrillesca'.

Un claro ejemplo de ello reside en el duelo que sostienen Don Juan Tenorio y su rival Luis Mejía, quienes en esta ocasión abandonan su estilo galanteador y liviano para enzarzarse en una batalla de gallos "a golpe de rap".

Para ello, los jóvenes actores han contado con la ayuda del vallisoletano Alfredo Noval, integrante de la Compañía Nacional de Teatro, quien ha ofrecido un taller de lucha escénica clásica que supondrá el toque romántico característico de la obra de Zorrilla.

Otro de los talleres de esta actividad se ha centrado en la producción del vestuario, diseñado por los propios actores, y del decorado, que ha adoptado una estética de "barrio marginal", según ha detallado Nieto.

En cuanto al futuro de este musical, aunque de momento no hay ninguna otra actuación cerrada, su director espera poder llevar esta obra a más escenarios con la ayuda de la popularidad nacional e internacional de José Zorrilla.

Hasta entonces, el musical verá la luz este fin de semana en la ciudad del Pisuerga, 'en su apartada orilla, donde más pura la luna brilla y se respira mejor'. EFE