EFEValladolid

Las mujeres "siguen obligadas a tener que demostrar cosas continuamente para ganarse la igualdad", ha asegurado este sábado a Efe la actriz Gloria Muñoz, que esta noche subirá al escenario de la Corrala Palacio del Caballero dentro del festival Olmedo Clásico con la obra "Mestiza", de Julieta Soria.

"La sociedad ha evolucionado algo pero no demasiado en cuanto al reconocimiento del papel de las mujeres", ha añadido Muñoz en una entrevista con Efe, por lo que a través de su papel como Francisca Pizarro Yupanqui, reivindica ese feminismo para dar voz a quien tuvo que luchar contra las normas sociales para recuperar su patrimonio y su valía.

Aunque mirando al cielo, puesto que se cierne la posibilidad de tormenta sobre Olmedo (Valladolid), Gloria Muñoz está deseando actuar en este certamen al que ha acudido en multitud de ocasiones como espectadora y que ahora, por fin, puede hacerlo como protagonista de una obra "fascinante y sorprendente".

El hecho de que cuente con Álvaro Tato y Yayo Cáceres como responsables de esta pieza es una garantía de que el público va a responder con generosidad, aunque la veterana actriz sabe que es exigente, y por ello afronta con ilusión esta participación.

Además "hay un guiño a Olmedo en la obra", ha avanzado al tiempo que ha destacado que este certamen, que cumple su decimocuarta edición, "tiene un valor extraordinario porque lleva una programación con mucho rigor profesional y contrastado, y porque también apuesta por nuevas iniciativas y por la gente joven".

No estará sola sobre las tablas, ya que a su lado tendrá a Tirso de Molina, interpretado por Julián Ortega, su hijo, con el que hace trascender su complicidad no solo por el hecho de ser familia, sino porque ya han trabajado juntos en anteriores ocasiones y demuestran una gran conexión.

"Jugamos mucho y aprovechamos situaciones para llegar más al público y eso además sirve para que Julieta Soria reescriba el texto con lo que va aconteciendo en las representaciones", ha relatado la "mestiza", una mujer inca y española que realiza un viaje personal para redescubrirse.

Se considera una privilegiada por haberse mantenido fuerte en una profesión a la que estaba llamada desde niña, puesto que su padre también era actor, y en la que un error en su primera aparición como actriz le cambió el apellido -de Rodríguez a Muñoz, puesto que su progenitor utilizaba el de su madre-.

"Me dio suerte y decidí obviar la confusión para seguir actuando con el apellido de mi abuela paterna, quien también fue actriz lírica", ha desvelado la artista madrileña, quien ya tiene entre manos un nuevo proyecto con su hijo Julián del que no ha querido adelantar nada, además del rodaje de la segunda temporada de "Señoras del (H)Ampa".

Aunque cree que el teatro goza de "buena salud", con un gran relevo generacional, de jóvenes muy preparados, tiene claro que "no está apoyado como debería" y a su juicio sigue siendo "el 'patito feo' de la cultura", pero "el público llena las salas y tiene futuro", ha matizado. EFE