EFEValladolid

La Consejería de Cultura y Turismo ha abierto el procedimiento para que el bordado de la Sierra de Francia de Salamanca, conocido como bordado serrano, tenga una protección especial como Bien de Interés Cultural inmaterial, como expresión de la creatividad e identidad de una comunidad y creador de vínculos entre mujeres de grupos de edad y clases sociales diferentes.

Así lo recoge la resolución que incoa el expediente para que ese bordado sea declarado BIC, que publica este miércoles el Boletín Oficial de la Comunidad, el Bocyl, según ha explicado la Consejería de Cultura en un comunicado.

Se trata de un bordado de carácter popular, una manifestación cultural única que recoge en su tradicional hacer, un conjunto de rasgos técnicos, plásticos y simbólicos comunes que configuran un universo artístico propio, creado por las manos de artesanas bordadoras y caracterizado por su colorido y expresividad, donde los animales, reales o mitológicos, se entrelazan en un abigarrado ataurique vegetal, según recoge el anexo de la tramitación de ese expediente.

Es un trabajo "fiel reflejo de la evolución del poblamiento y la idiosincrasia de estas tierras, que refleja en su iconografía influencias de civilizaciones orientales antiguas, renacentistas y moriscas, como lo atestigua el collarín en la representación de animales, el ataurique vegetal y el “horror vacui”".

En la resolución se recoge que esos motivos tradicionalmente utilizados en los bordados son reconocidos por los habitantes de la Sierra de Francia salmantina como símbolos identitarios serranos.

Y ese horror al vacío que caracteriza esta técnica de bordado hace que todo el campo de la tela se llene profusamente de grecas, cenefas y motivos centrales, en un ataurique vegetal en el que se insertan entre los ramajes enmarañados una serie de animales estilizados.

La ausencia de la figura humana y de motivos geométricos, el eje de simetría de sus composiciones y sus procedimientos técnicos de punto “al pasado” y a “hilos contados”, son las características básicas que definen y caracterizan el bordado serrano.

Como elemento cultural vivo, ha seguido su evolución natural sobre todo a partir del siglo XIX y segunda mitad del siglo XX, con la incorporación de nuevos materiales, tintes químicos y técnicas, abandonando poco a poco el horror vacui característico de las antiguas composiciones, haciéndolas más ligeras y caladas, todo ello sin perder la unidad en su elaboración material y sus características propias en cuanto a técnica, motivos, composición y color.

El bordado popular serrano tiene su centro en la actualidad en las localidades de La Alberca y Mogarraz, donde se localizan dos escuelas de bordados de características diferenciadas, a las que se adscriben el resto de los pueblos de la Sierra de Francia.

Por un lado está la escuela Albercana, caracterizada por composiciones menos abigarradas, con menor horror vacui en la que predominan los tonos asalmonados y por otro la de Mogarraz en la que pervive la policromía de los colores tradicionales, a la que se fue sumando el salmón por influencia de la escuela Albercana.

Esa evolución diferenciada permite que se pueda conocer, con cierta precisión, si un bordado procede de una u otra escuela.

Con la declaración la administración velará por el normal desarrollo de esas técnicas tradicionales transmitidas de madres a hijas o reconocidas bordadoras, tutelando su continuidad y custodia, así como la salvaguarda y preservación sostenible de este patrimonio vivo.EFE