EFEValladolid

La escritora María Reig, que este miércoles presenta en Valladolid su primera novela ("Papel y tinta"), ha afirmado que durante los últimos cuarenta años España ha avanzado de forma notable en la igualdad, presencia y visibilidad social de la mujer: "hemos hecho los deberes", ha declarado a Efe.

"Nos hemos alineado con la realidad y la situación de la mujer en otros países que llevan muchos más años de democracia que nosotros", explica Reig (Barcelona, 1992) en una entrevista con la Agencia Efe, quien no obstante se ha referido a determinados ámbitos "en los que todavía hay problemas contra los que hay que seguir peleando".

Las dificultad de la mujer "para conciliar la vida familiar y laboral y la existencia de 'techos de cristal' en algunas profesiones y sectores", ha consignado entre esos lastres pendientes esta escritora y periodista que desde enero promociona su estreno en las letras, una documentada "novela de ficción histórica".

"Hay que trabajar para alcanzar una plena y total igualdad entre hombres y mujeres hasta el punto de que no se mire el género y sólo se tenga en cuenta a profesionales con todas sus habilidades", ha reflexionado esta nueva escritora que tuvo que recurrir al micromecenazgo para poder financiar la edición de su libro.

Más difícil lo tuvo en su época Elisa Montero, la protagonista de "Papel y tinta" (Suma), que desde su natal Fuente de Cantos (Badajoz) arribó al Madrid de los años 20 del pasado siglo para tratar de abrirse un hueco en el mundo del periodismo, con la dificultad añadida de su condición de fémina.

"He pretendido explorar esta situación, comprobar hasta qué punto ella tenía posibilidades de dedicarse a lo que más le gustaba", en una época donde la pertenencia a una clase social alta no garantizaba a una mujer la progresión en el trabajo que deseaba, como le pasó a Victoria Kent o María Sánchez Arbós, ha referido entre otros ejemplos de quienes no pudieron perseverar en su vocación inicial.

Las periodistas y escritoras Carmen de Burgos, María Luz Morales y Sofía Casanova son tres personajes reales que aparecen en "esta novela sobre periodismo" plagada de referencias al contexto político, social y económico del Madrid de la época: sus cafés, teatros, redacciones y restaurantes.

La pasión por la historia de María Reig y su condición de periodista convergen en un documentado libro donde asoman las redacciones de La Correspondencia o El Imparcial, con sus puestos, máquinas de escribir, linotipias, correctores y mozos a guisa de mensajeros, en las que el teléfono y el telégrafo eran un lujo y alardeaban de ello al precisarlo en las informaciones.

En aquel tiempo, de elevadas tasas de analfabetismo, el periodismo estaba muy ligado a la política como órganos de expresión o portavoces de corrientes y tendencias, de ahí que algunas cabeceras alardearan de su condición independiente con una anotación en la misma mancheta.

"Antes estaba muy ligado al discurso político, existía mucho analfabetismo y los periódicos no eran accesibles para todo el mundo. Ahora está mucho más identificado con el ciudadano, hay una objetividad que ha costado mucho porque somos más de opinión en general, pero existe una saturación masiva que hace necesario el reto de la verdadera información", ha comparado Reig.

María Reig acaricia la idea de "seguir escribiendo" después del impacto de "Papel y tinta" a través de relatos que sirvan "para viajar en el tiempo", debido a una debilidad por la historia que también pretende volcar en revistas especializadas y divulgativas como complemento de su "pasión por la escritura", ha concluido. EFE