EFELeón

Si para algo sirve la literatura, aseguraba hace unas fechas en el diario El País el escritor leonés Julio Llamazares, "es para encontrar consuelo en medio de la adversidad y para llenar de esperanza el tiempo".

Leer, por tanto, permite salir al mundo cuando éste se reduce a las habitaciones de una casa, y así varios autores leoneses han puesto algunos títulos a esa biblioteca ideal contra el aislamiento del coronavirus.

Emilio Gancedo (León, 1977) que recientemente ha publicado su primera novela, "La brigada 22" (Pepitas de Calabaza), propone "Diario de la guerra del cerdo", del escritor argentino Adolfo Bioy Casares.

Es una excepcional parábola de la guerra entre generaciones y un retrato de cómo el ser humano acosado oscila entre la indignación, el miedo, la rebeldía, la cobardía y un esfuerzo titánico por volver a la cotidianeidad, ese paraíso insospechado.

Con el objetivo de "ayudar a sobrellevar las horas de este cautiverio posmoderno", Gancedo también invita a los lectores a adentrarse en "Los topos".

Este conjunto de reportajes, firmado por Jesús Torbado y Manuel Leguineche, es a su juicio "la biblia" de una memoria histórica que requiere de grandes dosis de "consenso".

"Puede que sea un poco obvia esta elección pero al que le agobie la idea de permanecer durante quince días en su casa repleta de comodidades y alimentos, con posibilidades de ocio y entretenimiento, y abierto a la comunicación con todo el mundo, sin duda le será útil conocer la experiencia extrema de personas que, en alguna ocasión, llegaron a permanecer hasta más de treinta años recluidas", ha advertido.

Y es que "Los topos", libro que le inspiró para alumbrar su particular historia de maquis, siempre resulta "revelador".

"Nos asoma a la sorprendente capacidad de resistencia que, como un arsenal oculto, atesora todo ser humano. Y, por cierto, nos habla de cómo se hacía periodismo, periodismo de verdad, en una época en la que todo, absolutamente todo, estaba en contra", según ha indicado.

Los libros, "nuestros cómplices en las buenas, en las malas y en las peores situaciones", nos permiten "viajar por éste y por otros mundos", tratando a personajes en los que "reconocernos como en las aguas de un arroyo".

"Nos han abierto el corazón en canal y la mente en todas direcciones", ha precisado Gancedo quien, desde las redes sociales, irá haciendo sus aportaciones a la causa para hacer más llevadero el confinamiento.

La escritora de libros infantiles Emma S. Varela, que acaba de publicar "Calle de los cerezos", ha invitado a sus seguidores a adentrarse en el proyecto de Radiocuento en unos días en los que está aprovechando para leer algunos títulos.

Entre ellos, según se puede ver en su Facebook, figuran "Anna Kadabra", de Pedro Mañas y David Sierra; "Isadora Moon", de Harriet Muncaster; "Las aventuras del Capitán Calzoncillos", de Dav Pilkey; "Enola Holmes. El caso del marqués desaparecido", de Nancy Springer; y "Kitty descubre su poder", de Paula Harrison.

Por su parte, Luis Artigue (León, 1974), autor de "Café Jazz el Destripador", una biografía sobre la figura del trompetista de jazz Miles Davis, un genio encima del escenario cuya ambición y egoísmo dominaban el resto de las facetas de su vida, apuesta por la novela negra.

En este sentido, ha recordado en su perfil de Facebook los finalistas de los Premios Hammett (novela policíaca), Celsius (fantasía, ciencia ficción o terror), y Espartaco (novela histórica), que se entregan durante la Semana Negra de Gijón.

Entre ellos, se encuentran María Inés Krimer con "Cupo"; Berna González Harbour con "El sueño de la razón"; Domingo Villar con "El último barco"; Yuri Herrera con "Diez planetas"; Pilar Pedraza con "Pánikas"; Toti Martínez de Lezea con "Hierba de brujas"; y Carlos Bardem con "Mongo blanco".

Durante el confinamiento bien merece la pena darle otra oportunidad al ingenioso hidalgo Alonso Quijano y a su fiel escudero Sancho Panza, obra y gracia de Miguel de Cervantes Saavedra.

A quienes lo del castellano antiguo se les atragante, pueden recurrir a "El Quijote", de Andrés Trapiello (Manzaneda de Torío, León, 1953), en el que "mamonas" son "sopapos" y, en lugar de "argado sobre argado", "llueve sobre mojado".

No tener libros no es una excusa estos días. La Biblioteca San Isidoro de la Universidad de León (ULe) ha recordado en Twitter la existencia de ala plataforma Grial de préstamo e intercambio de libros electrónicos.

Del mismo modo, ha señalado que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha puesto a libre disposición su biblioteca digital mundial.

Y todo ello sin olvidar que editoriales como Planeta, Anagrama y Roca también ha incorporado algunos de sus libros a la campaña #QuédateEnCasaLeyendo. EFE