EFEValladolid

Teatro Tribueñe descubrirá este lunes, en el festival de teatro clásico de Olmedo (Valladolid), "la grandeza y conciencia" de un Cervantes que creó un Quijote "sin dualidades", un personaje que "no tiene profundos desafíos psicológicos, sino que hace lo que dice que va a hacer".

La directora de "El vuelo del clavideño", Irina Kouberskaya, obra que pondrá en escena en el festival Olmedo Clásico, al que acude por primera vez "con la máxima ilusión", sostiene que Cervantes "como conciencia, está por encima de cualquier otro autor teatral" porque es "un privilegio de ser, es un hombre de futuro".

Con un notable bagaje profesional, Tribueñe se ha volcado, especialmente, en Valle Inclán y en Lorca y por ello Kouberskaya afirma que "Cervantes es, sin duda, el dramaturgo que más equilibrio emocional proporciona, el que mayor conciencia tenía y el que vivía en un estado de alegría constante".

Por este motivo creó a un don Quijote que "no tiene dualidades, sino que piensa y actúa, dice algo y lo ejecuta, no habla por hablar, lo que hace que el verso, las palabras, sean importantes, pero también esa forma de plasmarlas, ese modo de convertir su vida en una aventura".

Para la directora teatral rusa, afincada en España hace casi 50 años, esta función, basada en el capítulo XXXVI y siguientes de El Quijote, es "una fiesta del alma" y les ha permitido disfrutar y redescubrir a Cervantes y, a título personal, cumplir el deseo de su padre, que aprendió español para poder leer la obra cervantina.

No queda al margen el humor en esta pieza, porque este "permite recuperar la dignidad del ser humano, desarrollar el cerebro", ya que, según ha explicado, "vivimos en una isla con un 10 % de conciencia y, por eso, toda aventura es bienvenida, porque además impide que nos convirtamos en un rebaño", ha añadido. EFE