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Un cielo encapotado que amenaza lluvia no es suficiente para frenar el festival Titirimundi de Segovia, donde los titiriteros más veteranos saben que el público está dispuesto a combatir las inclemencias meteorológicas para no perderse los ansiados espectáculos de este certamen.

La 33 edición está transcurriendo como ya es habitual con el lleno de las salas y patios y una gran concentración de público en los espacios al aire libre.

Hasta el momento solo se ha suspendido una obra, en concreto, el pase de las seis del jueves de la compañía La Canica en el Jardín de San Juan de los Caballeros por la incesante lluvia que acompañó al festival durante las últimas horas de la tarde de ayer.

La organización, según ha confirmado a EFE, tratará de evitar la suspensión de espectáculos por el gran interés que demuestra el público por las representaciones de calle.

Ante la posibilidad de que llueva este fin de semana, está previsto que las representaciones afectadas se trasladen, siempre que sea posible, a soportales cercanos, atrios y diferentes zonas cubiertas próximas.

Una de ellas, es la del titiritero Salvatore Gatto, que representará durante todo el fin de semana el espectáculo "Pulcinella", un clásico de la cachiporra de guante blanco que lleva en Titirimundi 32 años, desde su segunda edición, ya que los títeres napolitanos de cachiporra que satirizan la vida cotidiana con sus pasiones, miedos y deseos están entre los preferidos del público.

El autor ha explicado en declaraciones a los medios que se trata de la historia del hombre de calle y no de un hombre de poder y sirve como denuncia de la "hipocresía" y el "mal funcionamiento" de la sociedad actual.

El "empobrecimiento social" es cada día más "exagerado" y "desvergonzado", según Gatto, quien ha recurrido a una alegoría para explicar cómo en la Prehistoria se protegía a los niños "por elección y no por imposición". Sin embargo, en la actualidad se ha llegado a tal degradación que hay gente que mata a niños para traficar con sus órganos, ha lamentado.

La gran cantidad de metáforas y de reflexiones que incluye Pulcinella es el motivo por el que el titiritero italiano ha indicado que no se trata de una representación destinada a niños, porque aunque se divierten con el espectáculo no son capaces de entender la faceta de denuncia y crítica social.

Por último, ha defendido la función terapéutica de los títeres porque son capaces de sacar las emociones y pensamientos de una persona, también son una forma de complementar a una animación contemporánea en la que, a su juicio, todo es muy colorido y llamativo, pero no hay necesidad de pensamiento.

Otro de los artistas de la marioneta que este viernes está en Segovia es el checo Pavel Smid, con un espectáculo con el que invita a descubrir qué ocurriría si el viento se detuviera, mientras que la compañía francesa Kraken Orchestra vuelve a la carga con su vehículo mágico de propulsión ecológica y musical en el que transporta a una orquesta cargada de fantasía.

Desde México también ha desembarcado en la ciudad del Acueducto Saltimbanqui, un grupo que deja en diferentes espacios de la ciudad el sabor de su país a través de cortos teatrales e historias para viajar en los emplea títeres y diferentes técnicas de manipulación. EFE