EFEÁvila

El Observatorio Activo "Ávila 1.131" acoge hasta el próximo 11 de abril una exposición fotográfica que, a través de 65 fotografías, muestra el lado más íntimo, personal, social y familiar del pintor valenciano Joaquín Sorolla.

"Sorolla en su paraíso. Álbum fotográfico del pintor" es el título de esta muestra que es fruto de la colaboración entre la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, el Museo Sorolla y la Fundación Museo Sorolla.

Se trata de un conjunto de 65 reproducciones digitales que reconstruye el ambiente familiar y creativo de Sorolla, así como su presencia en los círculos culturales españoles, entre las vísperas de la Revolución de 1868 y la Dictadura de Primo de Rivera.

En la presentación de la exposición, el director en funciones del Museo Sorolla, Enrique Varela, ha explicado que el objetivo de la Casa Museo del pintor consiste en "trasladar su figura más allá de su propia casa", de ahí este tipo de iniciativas.

En este sentido ha apuntado que, si bien el "pilar fundamental" de la casa museo son los cuadros del artista, también cuenta con objetos y un archivo documental y fotográfico integrado por unos 7.000 fondos, de los cuales se han seleccionado 65 para esta muestra.

Según Varela, estas fotografías "captan al Sorolla más íntimo, personal y social", a través de las siete secciones que articulan la muestra: juventud; familia; el pintor en su estudio; madurez; amigos y clientes; Sorolla a plena luz y últimos días.

A través de estos apartados, el pintor valenciano aparece en su estudio o pintando en diferentes ambientes, así como rodeado por su familia, entre cuyos miembros figuraba su suegro Antonio García, uno de los autores de muchas de las instantáneas que aparecen en esta muestra.

Junto a las de García, también aparecen fotos realizadas por el fotógrafo danés Christian Franzen, Alfonso, Campúa, Guillem Bestard, González Ragel o Venancio Gombau, que le retrataron en sus estudios, en los escenarios de su trabajo, entre su familia y en todos los lances relevantes de su vida.

Igualmente, destaca la presencia de algunos de los grandes fotógrafos norteamericanos de su tiempo, como W.A. Cooper, Williams M. Hollinger, Harris and Ewing, Gertrude Käsebier y Sebastian Cruset, con los que Sorolla mantuvo también una relación cercana, tras los viajes realizados a Estados Unidos, con motivo de sus exposiciones de 1909.

La coordinadora de la exposición, Lucía Laín, ha señalado en rueda de prensa que se trata de "un pequeño gran homenaje a Sorolla, a través de la fotografía", sin olvidar que su paso por Ávila le hizo realizar en torno a ocho o nueve cuadros.

El primer viaje relatado por Laín, lo hizo el 26 de marzo de 1916, realizando una visita a los monumentos, tomando apuntes de la basílica de San Vicente, para una de las obras que expuso en Estados Unidos.

Tras definirlo como un "trabajador infatigable", la coordinadora de la muestra ha destacado la dificultad para seleccionar solo 65 instantáneas, lo que ha obligado a realizar "equilibrios por las diferentes etapas de su vida".

"No me gusta el estudio para pintar. Lo detesto con toda mi alma. Yo aprovecho todo el tiempo que puedo el calor, pues estoy pintando del modo que yo deseaba, es decir, a la luz libre", decía el propio pintor, según figura en una de las frases situadas junto a algunas de las instantáneas que componen esta exposición. EFE