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La nueva alcaldesa de Segovia, la socialista Clara Martín, cree que dentro del PP hay "muchas opiniones contrarias" sobre el acuerdo de Gobierno de la Junta de Castilla y León con Vox y son los miembros de ese partido "los primeros que se sorprenden de muchas de las reacciones del presidente Mañueco" a las polémicas generadas en el seno de su Ejecutivo.

Así ha analizado el momento político que vive Castilla y León en una entrevista con la Agencia Efe la recién nombrada regidora de Segovia Clara Martín (Segovia, 1982), que accedió al cargo hace unas semanas después de que su antecesora, la también socialista Clara Luquero, dimitiera por motivos personales tras ocho años en el cargo y diecinueve en el Ayuntamiento, antes como concejala de Cultura.

"Yo veo que el PP tenía que haber hecho una labor primero de crítica interna de decir hasta dónde estaban dispuestos a pasar con un acuerdo con Vox. Esa labor interna de partido no sé si la llegaron a hacer en algún momento, porque se ve que hay muchas opiniones contrarias y, de hecho, en los ámbitos más privados, hablando con personas dentro del propio PP, son los primeros que se sorprenden de muchas de las reacciones del presidente Mañueco", ha señalado.

Martín piensa que "no se le está viendo en una situación muy cómoda al presidente autonómico", sobre todo por su "lenguaje corporal": "Creo que tiene que hacer una labor muy fiscalizadora de todo lo que está ocurriendo dentro de las consejerías de Vox porque se tiene que intentar, por encima de todo, salvaguardar los intereses de todos los castellanoleoneses", ha apuntado.

La nueva alcaldesa de Segovia cree que, con sus declaraciones más polémicas en las Cortes de Castilla y León, Vox solo pretende "levantar ampollas y aumentar la crispación política", algo que "no ayuda en nada" a la Comunidad.

"El presidente de la Junta de Castilla y León tiene que decir cuáles son esas líneas rojas y decir, esas cuestiones que siempre han defendido históricamente, por qué no las están defendiendo ahora", ha señalado, en referencia al Diálogo Social y al anuncio del vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo (Vox), de recortar en más de 20 millones las ayudas a los sindicatos y la patronal.

De cara a las próximas elecciones municipales, la regidora dice no temer la entrada de Vox en el Ayuntamiento de Segovia, donde no obtuvo representación en los últimos comicios: "Yo miedo no tengo, aquí hay una legislación que hay que cumplir, hay una Constitución, unas leyes de ámbito nacional y autonómico y, sobre todo, tenemos que hacer prevalecer la ley y defender los intereses generales", ha comentado.

"Si viene un partido político que no los defiende y están lindando en el margen de la inconstitucionalidad, pues tendrán que ser los tribunales los que decidan si están atendiendo a la ley o no", ha completado.

Ha apelado también a la responsabilidad de los ciudadanos para que sean conscientes de las consecuencias que tiene votar a un partido que está "en un ámbito de dudosa legalidad" y "creando una sensación de incertidumbre bastante importante", algo que aplica "tanto hacia un lado como al otro", según ha precisado en referencia a "los nacionalismos más extremos que vemos también en partidos de la izquierda".

Clara Martín era hasta hace unas semanas la concejal de Urbanismo y Patrimonio Histórico del Ayuntamiento, competencias que aún no ha decidido si delegará, y fue propuesta como candidata a alcaldesa por su antecesora, Clara Luquero, quien accedió por primera vez al cargo de la misma forma en 2014, tras la dimisión del independiente Pedro Arahuetes, también cuando quedaba un año para las siguientes elecciones municipales.

Preguntada por este modo de proceder, Martín ha negado que se trate de una "estrategia" y achaca la decisión de su antecesora a los motivos personales que ella misma adujo.

"Ella, para nada, ni se ha visto presionada por el partido ni por miembros del equipo de Gobierno, ha sido una decisión exclusivamente suya y así nos lo ha traslado", ha comentado Martín, quien es afiliada del PSOE desde hace poco más de un año aunque dice haber votado siempre a la formación y haber sido muy próxima a ella desde pequeña.

Los estatutos del partido permitirán que, en las próximas elecciones municipales, Martín pueda presentarse como la candidata a revalidar la alcaldía por el PSOE sin necesidad de celebrar primarias, algo que ya ha confirmado que tiene intención de hacer.

"Yo pondré a disposición del partido esa intención, pero no lo voy a hacer si el partido no me ve apta, yo confío mucho en el consenso y la unanimidad en este sentido, y creo que es muy importante que, tanto el partido a nivel local como a nivel provincial, vea que soy la mejor candidata", ha comentado al respecto.

Nacida y criada en Segovia, donde siempre ha vivido, Clara Martín cree que la ciudad la ha "hecho" a nivel personal como profesional, ya que crecer en un lugar Patrimonio de la Humanidad la llevó a formarse como arqueóloga, desarrollar un especial interés por el mundo romano y dedicar su carrera a la gestión cultural del patrimonio histórico.

Primero lo hizo como técnico autónomo en diversos proyectos de la ciudad y de la provincia y, desde 2019, como concejal en el Ayuntamiento, en un paso que le resultó bastante natural después de haber colaborado estrechamente durante años con la administración pública.

Sobre la impronta que busca dejar en la ciudad ahora como alcaldesa, le gustaría ser recordada como alguien que contribuyó a que Segovia se viera como "una ciudad del siglo XXI", con los recurso suficientes para que "la gente joven no se vaya a otros territorios, sobre todo hacia la Comunidad de Madrid".

Con ello en mente, además de mantener la "excelente" calidad de vida que cree que tiene Segovia con proyectos orientados a mejorar aspectos como la movilidad urbana, sus prioridades son los planes con potencial para crear oportunidades de trabajo.

En esa línea, el Ayuntamiento trabaja intensamente en la tramitación urbanística de la futura área industrial de Prado del Hoyo, con la que se espera generar hasta un millar de empleos indirectos, un proyecto del que esperan que, al menos la parte burocrática que depende de la corporación, está finalizada antes de que acabe el año. EFE