EFEValladolid

La reflexión y el contraste de la información, canon dentro del periodismo hace no tanto, es ahora un bien en desuso que Antonio Álamo reivindica en el conjunto de artículos publicados bajo el título de "Rojo de cadmio" (Región Editorial).

"La inmediatez se ha comido a la reflexión. Es una evidencia que no se adónde nos llevará, aunque cada época tiene sus ventajas e inconvenientes", ha explicado este martes a Efe el escritor y periodista Antonio Álamo (Salamanca, 1952) con el rigor que exige el análisis de la realidad desde todos los ángulos posibles.

La revolución digital y tecnológica "ha modificado las relaciones personales, laborales, sociales y políticas" con la consecuencia de una "banalización absoluta y simplicidad tremenda" que también afecta a la manera de informar y de comunicar, ha lamentado este periodista que inició su trayectoria en La Gaceta de Salamanca.

La velocidad que imprimen las redes sociales y otros canales de comunicación "limitan la capacidad de reacción, el tiempo necesario para meditar y contrastar todo lo que llega", principalmente a través de la pantallas de un móvil, ordenador personal o tableta, ha observado.

"Eso se ha deteriorado, se ha reducido a la mínima expresión, poca gente se preocupa ya por contrastar la información, ya no hay curiosidad y de todo ello se aprovechan cuatro listos para manejar una sociedad voluble y fácil de manipular", ha insistido Álamo, profesor de periodismo de la Universidad de Valladolid entre 2005 y 2016.

Ese periodo coincide prácticamente con la cronología de estos artículos, publicados en el diario El Norte de Castilla entre 2005 y 2017 con un prólogo de la periodista Marta Rózpide y presentados con el título de uno de ellos ("Rojo de cadmio"), uno de los colores más empleados en el óleo y la acuarela como la que ilustra la portada.

"Hay que saber aceptar esta realidad", afirma resignado este periodista que también ha sido redactor de Diario Palentino y corresponsal de RNE, Europa Press, El País, y El Mundo Deportivo durante su estancia en Palencia, tras la cual desempeñó en Valladolid la jefatura de Comunicación de la Junta de Castilla y León.

La evolución del mundo en los últimos quince años: el terrorismo, el equilibrio internacional, las relaciones sociales, las redes sociales, la pérdida de la identidad y los modelos de conductas cívicas subyacen en esta selección de artículos que guardan una estructura y estrategias similares.

"Provoco al lector, estimulo su curiosidad, quiero que opine", ha explicado sobre su objetivo final de contribuir a la formación de un espíritu crítico a través de textos no exentos de humor e ironía, que hablan de cosas serias y que con frecuencia desgrana desde un episodio anecdótico, generalmente de tipo personal.

El músico Pepe Risi, el pintor Jan Vermeer, la actriz Julia Roberts, el filósofo Gottfried Leibniz y una monja carmelita son algunos de los personajes que desliza el autor en este muestrario donde enhebra reflexiones profundas desde acontecimientos en apariencia insustanciales como un aguacero en Mérida, unas petunias que se secan o los paisajes que pintaba Juan Manuel Díaz-Caneja.

"Rojo de cadmio" alegra sus páginas con varias acuarelas del propio autor, paisajes en trances de extinción, memoria de un tiempo ido a través de corralones abandonados, muros de adobe desmoronados, palomares ortopédicos y paisajes sin vida pero con alma que recorrió Díaz-Caneja en Pozos de Urama, Grijota y Abastas, en la provincia palentina.

Antonio Álamo, distinguido en 2008 con el XIII Premio Nacional de Periodismo Miguel Delibes, es hijo del periodista y poeta Antonio Álamo Salazar (1921-1981), que fue cronista oficial de Palencia y de Alba de Tormes (Salamanca), y dirigió Diario Palentino después de conocerlo como auxiliar y redactor. EFE