EFELeón

Un total de 13.804 menores de edad han sido condenados por sentencia firme en Castilla y León en las últimas dos décadas, según se desprende de los datos que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha revelado en una respuesta parlamentaria a una pregunta formulada por el diputado Jon Iñarritu.

Una estadística en la que Valladolid se sitúa a la cabeza con 3.518 menores -con edades entre los 14 y los 17 años-, de los cuales 253 corresponden a 2018.

Le sigue la provincia de León, con un total de 1.873 condenados (145 en 2018) con diferentes medidas al ser considerados culpables de una infracción penal.

Tras Valladolid y León figuran Burgos (1.749, 108 en 2018), Salamanca (1.748, 152), Palencia (1.183, 74), Segovia (1.167, 115), Ávila (1.047, 73), Zamora (1.038, 54) y Soria (481, 59).

En los últimos 20 años han sido condenados en el conjunto del país por distintos delitos 187.509 adolescentes, ocho de cada diez de nacionalidad española y el resto, extranjera, incluyendo en este apartado a los menores de edad no acompañados, los conocidos por el acrónimo 'mena'.

En el caso de la Comunidad el porcentaje es incluso menor, si se tiene en cuenta el dato de 2018 exclusivamente. En ese año, con 1.033 menores enjuiciados por distintos delitos, apenas el 17 por ciento (175) eran inmigrantes.

La cifra de menores condenados en Castilla y León experimentó un repunte en el último año del 0,38 por ciento al sumar cuatro más que en 2017.

En este sentido, 2009 y 2010 fueron los años con mayor número de condenas por sentencia firme a menores en la Comunidad: un total de 2.191 y 1.746 respectivamente.

Para encontrar la cifra más baja de la serie estadística hay que ir al año 2016, con 1.009 casos.

Los delitos se cometen por los menores cuando más cerca está la vida adulta. En 2018, casi el 65 por ciento de los 1.033 infractores tenían 16 o 17 años, mientras que el 35 por ciento tenían 14 o 15 años.

En cuanto al género, las mujeres tienen una participación menor. En el conjunto de la Comunidad, el 24,4 por ciento de los juicios a menores era a mujeres, con 252 casos en 2018.

Las culpas más graves han sido por torturas y otros delitos contra la integridad moral (12.350 desde 1998 hasta 2008), contra la libertad sexual (3.825 en el mismo periodo) y contra la intimidad (1.703) y por trata de seres humanos (uno en 20 años).

En cuanto al homicidio y sus formas, se han comprobado judicialmente 724 desde 1998. Entre los delitos menos cometidos están los electorales (tres casos), contrabando (cinco), omisión al deber de socorro (58) o manipulación genética (un caso).

Cuando un adolescente delinque hay varias medidas para cumplir la sentencia. Dentro de ellas, la libertad vigilada se impone con 92.395 casos, casi la mitad.

En segundo lugar se encuentran las prestaciones en beneficio de la comunidad, con 67.137 medidas ejecutadas en dos décadas en España; y en tercera posición las tareas socioeducativas, cuya cifra supera las 31.000.

El internamiento en régimen semiabierto, que está reservado como último recurso, llegó a más de 29.000. En su mayoría, reincidentes o condenados por delitos muy graves. EFE

1011905

RS/grg