EFEValladolid

Castilla y León registró en 2018 el mayor deceso de población en términos absolutos del país, con 10.473 habitantes menos, al pasar de los 2.418.556 habitantes a 1 de enero de 2018 a los 4.408.083 un año después, lo que representa un descenso relativo del 0,43 por ciento de su población.

Sin embargo, en comparación con los datos de hace un año, el descenso ha sido más mitigado, ya que en 2017, la Comunidad perdió 17.172 habitantes (-0,7 %) mientras que en esta ocasión, Comunidades como Asturias (-0,52 %) y Extremadura (-0,47 %) lideran las caídas relativas de población a nivel nacional, Según los últimos datos de la Estadística de Migraciones que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE).

De este modo, Castilla y León cierra el podio de los territorios que se anotaron un mayor descenso porcentual de población el pasado año con un descenso de población similar a la población actual del municipio leonés de La Bañeza (10.307 habitantes).

Mientras que en el lado opuesto, los mayores incrementos fueron los de Islas Baleares (1,79 %), Comunidad de Madrid (1,39 %) y Canarias (1,39 %).

El saldo vegetativo de la comunidad (nacimientos frente a fallecimientos) fue de -14.199 habitantes, y en el indicador referido a la migración exterior -habitantes procedentes de otros países-, esta aumentó en 7.925 personas y la del interior -la del propio país- cayó en -4.099 habitantes, un "éxodo" menor que el anotado en 2017, cuando abandonaron la Comunidad 5.878 personas.

En este sentido, el dato demográfico más positivo lo han anotado las llegadas de población extranjera a la Comunidad, que han pasado de las 2.240 en 2017 a las 7.925 registradas en 2018, lo que ha supuesto multiplicar por más de 3,5 los nuevos habitantes de la Comunidad procedentes de fuera del país.

Por provincias, las nueve divisiones territoriales de la Comunidad perdieron población, aunque el descenso más acentuado lo ha vuelto a registrar Zamora (-1,3 %) al pasar de 175.931 habitantes en 2017 a los 173.649 en 2018, seguido de León (-0,76 %), Palencia (-0,68 %), Ávila (-0,43 %), Salamanca (-0,40 %), Soria (-0,2 %), Segovia (-0,17 %) y Valladolid (-0,09 %).

A nivel nacional, en términos relativos, el crecimiento anual de la población en España se ha duplicado desde el 0,28 % de 2017 al 0,59 % de 2018.

Según estas cifras, a fecha 1 de enero de 2019 residían en España 46,93 millones de personas, la mayor cifra desde 2012 cuando vivían aquí 46,82 millones.

2018 se ha convertido en el tercer año de crecimiento ininterrumpido de la población española, que aumentó en 86.940 personas en 2016 y en 131.408 en 2017, tras cuatro años consecutivos de caídas (2012 -con 90.326 ciudadanos menos-, 2013 con 215.691, 2014, con 62.634 y 2015 con 9.466 habitantes menos).

Explica el INE que el crecimiento de la población española en 2018 se debió al aumento de los habitantes extranjeros, ya que los de nacionalidad española se redujeron.

Así, el número de extranjeros aumentó en 285.554, hasta los 4,85 millones a 1 de enero de 2019 debido, en gran medida, a un saldo migratorio positivo de 330.197 personas.

Por el contrario, la población de nacionalidad española se redujo en 9.368 personas debido al saldo vegetativo negativo (de 102.682 personas), que no se vio compensado ni por el saldo migratorio positivo (3.475 personas) ni por las adquisiciones de nacionalidad española (90.828). EFE