EFEBurgos

El candidato del PSOE a la alcaldía de Burgos, Daniel de la Rosa, advierte que en las próximas elecciones locales los votantes primarán la capacidad de diálogo y el consenso frente a la “confrontación, el enfrentamiento y el acoso y derribo”.

En una entrevista con Efe, De la Rosa considera que el PSOE de Burgos es un ejemplo de esa actitud de diálogo “cada vez más necesaria en un momento en que las mayorías absolutas parecen casi imposibles”, al realizar una oposición “responsable” en el mandato que ahora termina, con múltiples acuerdos, incluso con el PP en el Gobierno.

Asegura que su actitud en los últimos años avala su capacidad para negociar posibles pactos tras las elecciones, en los que asegura que no trazará “ninguna línea roja”.

En este sentido, apunta sus posibilidades de negociación, tanto a la izquierda, con Podemos, como a la derecha, con Ciudadanos, aunque con el objetivo de desbancar, en todo caso, al PP de la alcaldía.

El candidato socialista recuerda que su partido intentó dos veces hacerse con la alcaldía de Burgos durante el pasado mandato, la primera de ellas en el pleno de constitución del Ayuntamiento en el que obtuvieron más votos que el alcalde, Javier Lacalle, que se mantuvo en la alcaldía al haber sido la fuerza más votada y quedar el PSOE a falta de un voto para obtener la mayoría absoluta de los concejales.

La segunda vez fue mediante una moción de censura que había propuesto Ciudadanos y que no llegó a prosperar porque el propio grupo de la formación naranja “dio marcha atrás por las presiones de su partido desde las organizaciones autonómica y estatal”, asegura De la Rosa.

Aunque insiste en que el PSOE se ha comportado los últimos cuatro años como “gobierno desde la oposición”, con gran cantidad de propuestas e iniciativas que ha logrado sacar adelante ante el gobierno sin mayoría absoluta del PP, De la Rosa insiste en que para desarrollar realmente el programa socialista es necesario gobernar.

Critica especialmente el triunfalismo del PP respecto a la situación económica del Ayuntamiento, basada en su afirmación de que la deuda municipal es de 35 millones de euros.

Según De la Rosa, la deuda real es de 287 millones de euros, porque a las deudas directas del Ayuntamiento hay que sumar las deudas de los consorcios del desvío del ferrocarril y del polígono industrial de Villalonquéjar, creados para gestionar proyectos a financiar con la venta de suelo.

En ambos casos, hay una parte de la deuda no sostenible, que no se recuperaría ni con la venta de todos los terrenos disponibles en ambas zonas, y otra sostenible que el Ministerio de Hacienda ha clasificado como “Deuda de la administración pública”, por lo que también se imputa al Ayuntamiento.

En total, habría 152 millones de deuda de los consorcios que se sumaría a la deuda directa de 35 millones.

De hecho, De la Rosa ha asegurado que una de sus primeras iniciativas si llega a ser alcalde de Burgos será contactar con el Ministerio de Hacienda para intentar que se reclasifiquen los 146 millones de euros de deuda sostenible para que deje de formar parte de la deuda municipal. EFE