EFEValladolid

El vicepresidente de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, considera "absolutamente necesario" el abordaje de una reforma de la Constitución "en profundidad, valiente e imaginativa, especialmente en lo relativo al modelo territorial".

En un artículo que hoy publica el diario El País, De Santiago-Juárez ha apostado por la inclusión de nuevos derechos civiles, por la igualdad femenina en la sucesión de la Corona, el reflejo de la sociedad digital, por nuevas formas que mejoren la participación y "medidas de regeneración democrática y calidad de la política".

Se ha mostrado partidario también de incorporar "algunas reivindicaciones del movimiento 15-M", pero sin caer "en el estilo de los modernos izquierdo-populistas, tan sobrados de narcisismo juvenil como de hemiplejía ideológica y tan poco respetuosos con las instituciones democráticas".

El vicepresidente y consejero de la Presidencia de Castilla y Leóm, psiquiatra de formación y de profesión durante años, ha enumerado una serie de "tentaciones" que en su opinión debe superar este proceso para la reforma de la Constitución, un "reto difícil viendo el panorama parlamentario pero absolutamente necesario".

Cualquier modificación debe superar a su juicio la tentación de sustituir un texto por otro para escenificar "la 'muerte del padre' según la figura metafórica freudiana", y también debería evitar lo que ha denominado el 'síndrome del salto al vacío': el cambio del modelo de Estado.

Consistiría ése en pasar de una monarquía parlamentaria a un Estado republicano para tratar de satisfacer "a ciertos nacionalismos, a los nuevos partidos de izquierda y a algunos sectores de la izquierda tradicional", ha precisado.

Otras seducciones que a su juicio hay que rechazar son la "recentralización" o regreso de las principales competencias desde la comunidades autónomas a la gestión del Estado; y el 'síndrome del hijo pródigo' que sería la ampliación de privilegios a algunas comunidades, especialmente a las denominadas 'históricas', ha matizado.

Y todo ello, ha agregado, "con la falaz idea de avanzar hacia un modelo de federalismo asimétrico o un modelo confederal, que lo único que nos traería serían desigualdades y desequilibrios entre territorios", así como una "pseudosatisfacción temporal de los nacionalismos".

Otra de las tentaciones sería la resistencia al cambio, es decir "tratar de minimizar la reforma territorial tras haber descubierto el artículo 155 como una medida de protección del modelo territorial y de la democracia".

De Santiago-Juarez ha explicado en este sentido que no se puede "convertir la culpa del otro en beneficio del inmovilismo y dejarlo todo como está", ha insinuado sobre el independentismo en Cataluña.

Una reforma tampoco debería caer en la apetencia de poner "nuevos apellidos al modelo territorial resultante" con la consiguiente confusión, porque "en realidad el Estado autonómico actual es un Estado federal como el que más".

El vicepresidente de Castilla y León ha recordado que la Constitución ha contribuido a la modernización de España, y que su reforma debe ser abordada "entre todos y con todos", sin olvidar a las comunidades autónomas, "con mucho sentido común y diálogo, y dejando el odio y la ignorancia en el trastero".

Por último, la reforma "también podría ser un buen diván para resolver las represiones que mantenemos en el inconsciente colectivo, que nos impiden hablar de España y del sentimiento patrióticos sin complejos". EFE