EFELeón

El sistema electrónico de subastas del Ministerio de Justicia ha registrado desde su puesta en marcha, en octubre de 2015, un total de 4.502 operaciones en Castilla y León, de las que el 65 por ciento -2.931- han concluido sin ningún postor, según los datos facilitados a Efe por ese departamento.

Las provincias de Burgos (856) y Valladolid (854) fueron las que anotaron el mayor volumen de transacciones.

Por detrás, se situaron León (800), Salamanca (662), Segovia (412), Ávila (327), Zamora (282), Palencia (194) y Soria (115).

El porcentaje de operaciones cerradas sin puja fue algo menor en las provincias de Burgos y Salamanca, donde las subastas con ofertas de por medio superaron el 41 por ciento frente al 34,9 por ciento del conjunto de la Comunidad.

Los bienes subastados en este tiempo ascendieron a 18.021 en Castilla y León: 3.530 en Valladolid, 3.401 en León, 2.646 en Burgos, 2.620 en Salamanca, 2.117 en Segovia, 1.593 en Ávila, 984 en Zamora, 773 en Palencia y 357 en Soria.

De ellos, la mayoría -hasta 16.989- fueron inmuebles. El resto de subastas correspondieron a vehículos (337) y otras propiedades (695) como joyas.

El portal del Boletín Oficial del Estado (BOE), que comenzó a tener actividad con el objetivo de dar salida a los bienes inmuebles procedentes de ejecuciones judiciales -es decir, aquellos activos embargados durante los años de crisis por el impago de las hipotecas-, ha movido desde entonces un volumen superior a los 236 millones de euros.

Por provincias, destaca Burgos, con 62,46 millones, seguida de Salamanca (55,12), Valladolid (37,36), León (33,21), Segovia (15,81), Ávila (12,14), Zamora (9,78), Palencia (7,39) y Soria (2,74).

Un montante que ha permitido a algunos propietarios -ya sean particulares o empresas- saldar sus deudas y a los bancos, así como a entidades como la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), deshacerse de activos inmobiliarios que estaban lastrando su rentabilidad.

No obstante, más de un tercio de las subastas online han llegado a su término sin ningún postor.

Una ausencia de puja por el bien hipotecado que les ha llevado a quedarse con más viviendas, garajes y locales de las deseadas por un valor bastante inferior al de la tasación.

La burocracia y la falta de conocimiento de los ciudadanos sobre la existencia de estas subastas también juega su papel en el alto porcentaje de procedimientos desiertos.

En el análisis por años, en 2018, pese a anotar un importante desplome (de 1.403 a 1.068 en un año), se dispararon las operaciones con pujas hasta alcanzar a 422, el 36,8 por ciento del total.

En lo que va de 2019, seis de cada diez subastas registradas de un total de 639 han cerrado sin ningún postor.

De ellas, 125 tuvieron lugar en Valladolid, por delante de León (117), Burgos (109), Salamanca (89), Segovia (59), Ávila (52), Zamora (45), Palencia (30) y Soria (13).

Al pasar a ser digitales, las subastas han ganado en transparencia y sobre todo han popularizado unas pujas hasta entonces en manos de un subastero profesional que, conocedor de los trámites a seguir, consultaba la relación de las propiedades en los tablones de los juzgados de cada localidad.

De este modo, cualquier persona puede participar de forma telemática una vez que se haya dado de alta (con firma electrónica autorizada) en el portal que centraliza todos los procesos (https://subastas.boe.es) y haya puesto un depósito, un aval del cinco por ciento del valor del bien en juego. EFE

1011905

RS/lm/mr