EFEValladolid

"Estos muertos son semillas que no vamos a olvidar", ha entonado la cantautora Isabel Revilla este domingo en el cementerio del Carmen de Valladolid mientras se daba digna sepultura a 245 víctimas de la represión franquista, en un acto solemne que ha unido a cientos de familiares junto al memorial.

Aunque aún sin terminar a falta de las placas con los nombres de las más de 2.600 víctimas del franquismo en la provincia de Valladolid, el mausoleo ya cobija los restos de las 245 personas hallados en fosas comunes entre 2016 y 2017 tras el trabajo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Valladolid (ARMH).

Su presidente, Julio del Olmo, ha considerado que este es el acto acorde para dar "digna sepultura y justicia humana e histórica que merecen" aquellos que "lucharon por la democracia".

Ha reconocido a los que mantuvieron "la llama viva" del recuerdo en un país "que decidió que el olvido era el remedio viable" y ha criticado a la justicia española por tener una ley "de punto y final".

Aunque ha agradecido a los políticos presentes en el acto, ha arremetido duramente contra "gobiernos, partidos y sindicatos" por no tener "voluntad alguna" ante la recuperación de los restos de víctimas de la Guerra Civil y el franquismo, y ha lamentado que la ausencia de las placas se enmarque en la "rutina" dejadez de las administraciones.

Los familiares de las víctimas han participado en el acto con la intervención de Ángeles García, nieta del que fuera alcalde de Casasola, Mateo Gómez, fusilado en 1936, cuya nieta ha detallado el "silencio y miedo" que "impregnó" la vida de su familia, y ha señalado que "no se trata de desenterrar el pasado", sino de "un acto de dignidad en el presente".

Por su parte, Manuel Torio, nieto de una víctima del mismo nombre, ha recordado a los asesinados de Castromocho (Palencia), ha celebrado que "por fin" puede honrar los restos de su abuelo y ha recordado a los "cientos y cientos de víctimas aún sin localizar".

El escritor Gustavo Martín Garzo ha relatado que el memorial sirve para "albergar los humildes tesoros de la memoria" y ha achacado a quien se niegue a escuchar el pasado porque "se condena a sí mismo".

El resto de nietos, bisnietos y otros familiares y allegados de las personas que hoy han sido enterradas han hecho una ofrenda de claveles junto al memorial en el que se han introducido las cajas con los restos de las 245 víctimas tras pasar de mano a mano por una cadena humana en un emotivo acto.

Entre los asistentes se han visto varias banderas republicanas y una pancarta de la CNT en la que se leía "Nulidad juicios fascistas" y "Fuera laureada franquista" en referencia al escudo de la ciudad de Valladolid.

Al acto ha acudido el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez López, quien ha señalado que el Gobierno tiene el "claro compromiso" de buscar a los desaparecidos que quedan, "que todavía son muchos", y exhumar sus restos.

Por su parte, el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, ha expuesto que es un día importante para recordar "aquello que nunca debe volver a suceder" y que tiene que quedar en la memoria de los que desean que triunfe "el acuerdo, el diálogo y la razón".

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, ha declarado que el desarrollo del proceso de abrir las fosas comunes y construir el memorial se ha desarrollado "con absoluta normalidad" y sin discrepancias políticas, y respecto al acto ha considerado que "no es abrir heridas, es dignificar memoria y a nadie le puede ofender".

En la ceremonia, además de Martín Garzo, han participado otros representantes culturales como Insula Muscaria, Pez Luna Teatro, la cautautora Isabel Revilla "Isamil9", Mercedes Pastor y Los Nolugar. EFE