EFEValladolid

La Dirección General de Tráfico (DGT) reforzará la vigilancia de las carreteras secundarias de Castilla y León durante la "Operación Especial Verano" que arrancará este viernes, 3 de julio, ya que, con motivo de la aparición de la pandemia, se esperan "más desplazamientos cortos y al medio rural".

Lo ha confirmado este jueves, en rueda de prensa, el delegado del Gobierno en Castilla y León, Javier Izquierdo, quien ha apelado a la "prudencia y responsabilidad" a la hora de coger el volante y, al respecto, ha señalado que "no hay que confundir libertad con velocidad", al existir movilidad por todos los territorios.

Por este motivo, ha incidido en el lema de la nueva campaña de tráfico para el período estival: "Este país no puede soportar más muertes. Al conducir, extrema las precauciones" y ha advertido de que "ha sido un año duro, en el que se ha hecho un gran esfuerzo para combatir el coronavirus y ahora es momento de tener cuidado en las carreteras para evitar más muertes en la comunidad".

"Un exceso de alegría al volante, al vernos libres para poder disfrutar de unas vacaciones, puede llevar a cometer imprudencias, por eso es fundamental que respetemos las normas de tráfico, que seamos responsables y se utilicen todas las medidas de seguridad", ha precisado Izquierdo.

Con motivo de la aparición de la COVID-19, se ha producido "un descenso de la movilidad de un 20%" respecto al pasado año, que "aun no se ha recuperado, al haberse limitado algunas actividades y también debido al aspecto económico, ya que ha habido menos tráfico de mercancias".

En este sentido, ha reconocido que "existe una gran incertidumbre respecto a cómo se desarrollará la movilidad durante el verano, ya que habrá menos tráfico extranjero y más movimiento a territorios cercanos y al medio rural, de ahí que se aumente la vigilancia en las carreteras secundarias".

La "Operación Especial Verano" de tráfico tendrá cuatro hitos: la primera salida, del 3 al 5 de julio; la del 31 de julio al 2 de agosto; la del 15 de agosto, que coincidía con las fiestas de los municipios y la de retorno, del 28 al 31 de agosto, durante la que se tomarán "medidas más intensas".

Para llevar a cabo la vigilancia de las carreteras, la DGT, tal y como ha apuntado la coordinadora de tráfico en Castilla y León, Inmaculada Matías, se contará con medios humanos -180 agentes, de los que 100 estarán en el centro de gestión de tráfico norte- y materiales.

Entre ellos, "un helicóptero -Pegasus-, 188 puntos de control de velocidad -92 de ellos fijos, de los que 22 son de tramo-, con 95 radares móviles, 24 cámaras de control de cinturón y móvil y un dron para las actividades de regulación y ordenación, además de una furgoneta camuflada".

Esta última supone una novedad respecto a años anteriores, según ha explicado el comandante de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Castilla y León, Juan José Medel, y se trata de "una furgoneta no rotulada, sin identificación, a la que podría añadirse una segunda a lo largo del verano".

"El objetivo de este despliegue es salvar vidas", ha incidido Matías, quien ha recordado que, en 2019, "fallecieron 28 personas por accidente en la comunidad, de las que once fueron usuarios vulnerables -motoristas (40%), ocho peatones y dos ciclistas, de los cuales, ninguno llevaba casco, y es obligatorio en carretera".

Esta norma, junto a evitar el consumo de alcohol y drogas, respetar los límites de velocidad, utilizar el cinturón en todos los asientos y en cualquier desplazamiento y no usar el teléfono móvil, han sido destacadas por la responsable de tráfico en Castilla y León para "evitar más muertes".

Hasta el 30 de junio, se han contabilizado 25 fallecidos en las carreteras de la comunidad, a los que se añade uno más, tras un accidente ocurrido este miércoles en Soria, y 14 heridos hospitalizados, una cifra algo inferior a la del 2019, ya que se registraron 33 muertes en las mismas fechas. EFE