EFEValladolid

La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades financiará con 1.644.468 euros los programas y servicios que para las casi 30.000 personas con discapacidad por enfermedad mental y sus familias desarrolla la Federación de Salud Mental de la Comunidad, FEAFES, con especial incidencia en la promoción de la autonomía personal.

Así se recoge en el protocolo de colaboración que han firmado este martes la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, y la presidenta de la Federación de Salud Mental CyL (FEAFES), Elena Briongos, según ha detallado la Consejería en un comunicado.

Esos más de 1,6 millones, que aportará la Gerencia de Servicios Sociales, forman parte de un primer paquete de ayudas por casi 6,4 millones a entidades del Tercer Sector en el ámbito de la discapacidad, para incidir en la protección, atención, inclusión y promoción de la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad.

El protocolo firmado hoy implica consolidar la vía de cooperación con la Federación Salud Mental, organización integrada por once asociaciones repartidas por las nueve provincias, que son un referente de atención y apoyo para las casi 30.000 personas con discapacidad por enfermedad mental que existen en Castilla y León.

Cerca de la mitad del apoyo económico que va a recibir ahora la Federación se destinará al programa de promoción de la autonomía personal, que incluye servicios de estimulación cognitiva para retrasar y, a ser posible, minorar el deterioro cognitivo.

También incluye servicios de promoción, mantenimiento y recuperación de la autonomía funcional, para conservar las habilidades necesarias en las actividades de la vida diaria; de habilitación psicosocial, prestando apoyos para que estas personas puedan permanecer en su entorno familiar y social; y de habilitación y terapia ocupacional, para su integración en la vida comunitaria en las condiciones más independientes.

De igual forma, la organización pone a disposición de las familias y de los cuidadores principales sus servicios de información, formación, asesoramiento y apoyo, siempre procurando promover la autonomía personal de las personas con enfermedad mental.

Otro de los proyectos en los que la Junta colabora con la Federación es en el mantenimiento del servicio de apoyo preventivo a la infancia y a la adolescencia en situación de riesgo, que trabaja en la orientación y formación de personas de grupos sociales desfavorecidos.

También respalda las acciones de visibilización y promoción de la integración de las personas con enfermedad mental, emprendidas por las distintas asociaciones federadas.

Además, de acuerdo a las mismas fuentes, la Consejería contribuye a financiar en el marco de este protocolo el mantenimiento de 223 plazas concertadas ubicadas en once centros de día ocupacionales y dos prelaborales de las asociaciones.

El protocolo de colaboración firmado esta mañana se enmarca en un proceso permanente de cooperación entre la Junta y el Tercer Sector con el objetivo común de acelerar la modernización de los Servicios Sociales de Castilla y León, consolidar el sistema de atención a la Dependencia 5.0 y garantizar la protección de las personas vulnerables.

En esa línea, la Consejería va a hacer partícipes a las entidades que trabajan en el ámbito social de la ejecución de algunos de los 166 proyectos propuestos a la Unión Europea, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Comisión para el periodo 2021-2023.

La Consejería ha reservado 15,7 millones –de los 150,74 asignados a Castilla y León con cargo a los nuevos fondos europeos– al desarrollo de iniciativas en colaboración con el Tercer Sector.

Con ello, quiere reconocer la experiencia y la labor de estas entidades en el área social; y en esa línea, la Federación Salud Mental es una de las organizaciones que participará activamente en esa revolución de la política social que mira al futuro a través del desarrollo del proyecto ‘Viviendo en Red: transformación digital de la red de viviendas supervisadas y residencias’.

La iniciativa pasa por la domotización y digitalización de las viviendas supervisadas y residencias, a través del equipamiento tecnológico necesario, orientados a favorecer la promoción de la autonomía de las personas con discapacidad por enfermedad mental y, con ello, el desarrollo de sus proyectos de vida.

En concreto, se efectuará una sensorización de las instalaciones y una monitorización biométrica de la actividad física y de rehabilitación de los residentes, lo que permitirá realizar las funciones de vigilancia y supervisión de una forma más eficiente y productiva, en la medida en que los profesionales recopilarán información más precisa, objetiva, continuada y en tiempo real de la situación y evolución de los usuarios. EFE