EFEÁvila

La reapertura de la muralla de Ávila, este miércoles, simboliza el progresivo retorno a la normalidad de una ciudad que hasta la próxima entrada de Castilla y León en la Fase 3 de desescalada, no podrá recibir a visitantes de fuera de la provincia.

Después de haber sido testigo de numerosos episodios históricos durante los últimos diez siglos, la muralla ha vivido desde el silencio de sus muros (12 metros de altura y 3 de anchura), su particular confinamiento después de que el pasado 13 de marzo cerrara sus accesos debido a la crisis sanitaria por la Covid-19.

Casi tres meses después, el alcalde de la ciudad, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, junto a la concejal responsable de turismo, Sonsoles Prieto, ha protagonizado un acto cargado de simbolismo al dar nuevamente la bienvenida al público que ha accedido al adarve del recinto defensivo altomedieval.

"Queremos volver a la normalidad desde el monumento más simbólico", ha comentado a los periodistas el regidor al recordar que la muralla y Santa Teresa son "los mejores embajadores" de esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad, cuya economía depende principalmente del turismo.

Por todo ello, la reapertura del monumento pretende ofrecer un mensaje en este sentido, de manera que la actividad se vaya reactivando paso a paso, ha apuntado Sánchez Cabrera, quien ha confirmado que la entrada será gratuita para los visitantes hasta que el sector hostelero recupere la normalidad.

El acceso al monumento es gratis para los abulenses, pero no para los visitantes procedentes de otras partes de España y del mundo, que el año pasado batieron un récord al llegar a los 304.000, lo que supuso una recaudación que por primera vez superó el millón de euros.

Según los datos facilitados por el consistorio, hasta el pasado 13 de marzo el monumento había registrado un total de 42.000 visitantes que dejaron en las arcas municipales 150.000 euros de recaudación, un 8 por ciento más que en las mismas fechas del año pasado.

Consciente de la importancia de estos datos, el alcalde pretende que la muralla se convierta en el motor del turismo local, para que el resto de la ciudad carbure desde el punto de vista económico, de ahí la gratuidad del acceso.

La entrada se realizará desde la Casa de las Carnicerías y en un sólo sentido debido a las medidas de seguridad e higiene adoptadas en los tres tramos abiertos al público por el momento, ya que el cuarto, situado en la Plaza Adolfo Suárez, se mantiene cerrado debido a la estrechez de la escalera de entrada y salida.

A partir de ahora, el recorrido partirá desde la entrada del Arco del Peso de la Harina (Casa de las Carnicerías), para continuar hacia el Arco del Carmen, donde el visitante puede descender o continuar hacia el Arco del Puente Adaja, que mantiene el acceso para personas con movilidad reducida.

Los dos primeros visitantes en esta nueva etapa ha sido un matrimonio que, aunque residente en Madrid, cuenta con una segunda residencia en Ávila y no ha querido perderse la reapertura del adarve para disfrutar, prácticamente en solitario, de un recorrido espectacular aunque ya lo conocían.

El alcalde de Ávila ha dicho que tiene "muchas esperanzas" puestas en Madrid como principal mercado emisor de visitantes a Ávila, de cara a la reactivación económica de la capital, de ahí su intención de impulsar el turismo procedente de la comunidad vecina.

Quienes acudan a partir de ahora a esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad, tendrán la oportunidad de recorrer prácticamente la mitad de los 2.516 metros que conforman el recinto amurallado urbano mejor conservado del mundo con 2.500 almenas, 87 cubos y nuve puertas

Sus 2.500 almenas, 87 cubos y nueve puertas seguirán siendo testigos de las visitas de miles de personas con la esperanza de no volver a tener que cerrar sus puertas nunca más por este tipo de episodios. EFE