EFEValladolid

Hay unas 145.000 personas mayores de 65 años que viven solas en Castilla y León, en un dato que no deja de crecer cada año, con mayores que quieren que la soledad no sea una opción si no se desea y que buscan tener motivos para salir de casa, para arreglarse y mirarse al espejo, para aprender, conversar y seguir viviendo.

Esas son algunas de las reflexiones que desde los distintos modos de vivir ese hacerse mayor y cómo afrontar esa soledad han lanzado hoy varios mayores de la Comunidad al presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, quien ha recogido el guante como "una autoexigencia" para cumplir con los mayores: "no puede ser de otra manera", ha concluido.

La escusa para hacer llegar esos mensajes de los mayores, prácticamente todos desde el ámbito rural de la Comunidad, ha sido la presentación por parte del presidente de la Junta del nuevo Plan Estratégico contra la Soledad no Deseada y el Aislamiento Social, elaborado por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades.

Cada vez hay más mayores que viven solos aunque no quieran y cada vez son más los casos de fallecidos en soledad en los hogares de Castilla y León.

Y por ello, el presidente de la Junta ha anunciado un plan, con cien millones de euros a cuatro años, en el que por primera vez en España se garantiza que las personas en situación de soledad no deseada tendrán derecho a prestaciones sociales.

Las maneras de afrontar la soledad son casi tantas como mayores; y así Pilar Pizarro ha explicado en la presentación de ese nuevo plan, que lleva cuatro años en Medina de Rioseco, la localidad vallisoletana que ha acogido el acto, a dónde llegó de Madrid, tras jubilarse, aunque de allí es su familia, y donde el acceso a la universidad de la experiencia le ha permitido no sentirse "ni aislada, ni sola".

"No buscas hacer amistades sino estar acompañada" en esas dos horas, dos días a la semana, en las que recibe esas clases, incluso cuando la covid la ha mantenido postrada en el hospital.

Desde el hogar de Tordehumos, en Valladolid, José María Collazos, ha recordado a los políticos que el aislamiento social "no se combate desde los despachos", sino que hace falta el concurso de vecinos, ayuntamientos y asociaciones para que los mayores tengan motivos e ilusiones "para salir de casa, arreglarse y mirarse al espejo".

Acompañada de su asistente personal, María Isabel del Campo, ha pedido para los demás lo que ella ya tiene, ese apoyo que le permite "hacer sus cosas, salir, acompañarles".

Y aunque uno se quede en casa porque quiere, se agradece esa teleasistencia avanzada que permite que alguien "viva contigo" aunque no lo esté, y que te llama para ver "qué es de tu vida" y si necesitas algo, ha referido una de las usuarias de ese servicio, Clotilde Aguador.

"La soledad es un estado en el que hay que rellenar las horas", aunque es peor la soledad acompañada que la soledad de estar sola, ha resumido como experiencia Ángela Sánchez, una voluntaria en el centro de día de Laguna de Duero en Valladolid, en el que el club de lectura y los talleres de pilates o yoga acompañan el día a día.EFE