EFEValladolid

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Manueño, ha reivindicado este viernes la vigencia del ideario comunero, recogido en la Ley Perpetua de la Junta de Ávila (1520), del que ha dicho que está "lleno de sensatez, cordura y aplomo".

Durante su intervención en la clausura el acto académico 'El legado de las Comunidades', que se celebrado dentro del V Centenario de los Comuneros en las Cortes de Castilla y León, el jefe del Ejecutivo autonómico ha recalcado que los comuneros "siguen estando de plena actualidad en la España contemporánea debido a su carácter pionero y a su voluntad precursora".

"La de los comuneros fue la primera revolución moderna, reformista y regeneradora, en la que ya aparecían las primaras nociones de lo que era la libertad política, la igualdad social y la participación ciudadana", ha remarcado el presidente de la Junta.

Además, ha advertido de que surgió 150 años de los revolución liberal inglesa y unos 250 años de las revoluciones norteamericana y francesa, por lo que "su carácter pionero ha hecho que haya sido reivindicada por diferentes ideologías".

La vigencia de ese "movimiento histórico", según ha explicado el presidente, se puede comprobar en hechos concretos como la Ley Perpetua de la Junta Ávila, promulgada en Tordesillas, entre cuyos contenidos más importantes destaca que las instituciones o el reparto competencial quedaban fuera de toda negociación política encaminada a conseguir apoyos o aliados coyunturales.

Ha recordado que también incluía un primer esbozo de separación de poderes, "que hoy en día sigue siendo imprescindible".

En este punto, Fernández Mañueco ha afirmado que en la actualidad existe un ejemplo de este principio en la propia renovación del Poder Judicial, para lo que el camino pasa por buscar el consenso, y el objetivo debe ser garantizar su máxima independencia.

"La Ley de la Junta de Ávila también contemplaba el protagonismo de unas Cortes de raíz democrática, la defensa de la libertad, por la que hoy en día se sigue luchando, y de la igualdad de todos, de la que hoy en día también existen ejemplos, como el diálogo entre el Estado y las autonomías que deberían servir para el bien común desde la máxima lealtad", ha subrayado Fernández Mañueco.

Ha destacado igualmente que dentro de ese valor de la igualdad también se encuentra la equidad fiscal.

"Tal y como sucedía en el pasado, hoy se siguen necesitando impuestos justos y, siempre que se pueda, más bajos, lo que constituye uno de los principios que defiende Castilla y León", ha recalcado.

Ha insistido en que dicha norma supuso una auténtica reforma constitucional con planes adelantados a su tiempo y con valores insólitamente actuales como el de la estabilidad y la separación de poderes, que sigue siendo "imprescindible".

También ha incidido en que contempla el protagonismo de unas Cortes de raíz democrática y con predominio sobre los demás poderes, y ha ensalzado el principio comunero de la defensa de la libertad del Reino y sus gentes "bajo el lema de que la libertad concedida no es tal sino fuero".

Por su parte, el presidente del Parlamento autonómico y de la Fundación de Castilla y León, Luis Fuentes, ha subrayado en su intervención el importante papel desempeñado por las Cortes en el marco de la rebelión comunera, tiempo en el que su institución fundamental, la Santa Junta, se convirtió en el pilar sobre el que se construyó el proyecto liderado, entre otros muchos hombres y mujeres, por Padilla, Bravo y Maldonado.

"Podemos decir que las Cortes fueron el fundamento sobre el que se construyó todo el proyecto político de las Comunidades. Los comuneros querían que el gobierno del reino fuera una monarquía templada y controlada por la institución en la que residía la soberanía, es decir, las Cortes", ha defendido Fuentes.

Ha precisado que ante la situación de la reina Juana y del propio Carlos V, las Cortes asumieron el poder regio y las funciones propias del poder ejecutivo. EFE

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