EFEValladolid

Los hospitales de Castilla y León afrontan el verano con una nueva ola de la covid, 466 camas cerradas y profesionales exhaustos, lo que supone "una bomba de relojería" en los centros sanitarios, según ha advertido el Sindicato de Enfermería (SATSE) este lunes en un comunicado.

En concreto, según los datos de SATSE, las previsiones son el cierre de 8.600 camas en toda España, 466 en Castilla y León, en un momento en el que "la repercusión de la séptima ola de la covid es cada vez mayor en los centros y sus profesionales están totalmente saturados, exhaustos y sobrecargados".

El sindicato "ha constatado que desde el pasado junio se han vuelto a establecer cierres programados y progresivos de camas, consultas externas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas en los centros hospitalarios del conjunto del Estado que se mantendrán los meses de julio, agosto y septiembre".

Por comunidades autónomas, en Madrid se cerrarán, al menos, 1.800 camas; en Andalucía 1.400 camas; 1.000 camas públicas en Cataluña; 900 en Euskadi; 726 en Galicia, 500 en Aragón y 380 camas en Asturias. En lo que respecta a la Comunidad Valenciana, son unas 400 camas y en Extremadura, 200.

Por su parte, en Castilla-La Mancha, el cierre previsto afecta a 200 camas; en la Islas Baleares son 170; en Murcia, 150 camas cerradas; en Cantabria, 148 camas cerradas; en Navarra, en torno a 100 camas cerradas y 54 en La Rioja. En Canarias no está previsto inicialmente cerrar camas.

SATSE ha incidido en que "el cierre de camas y la suspensión de miles de consultas externas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas es algo especialmente grave, en estos momentos, cuando la séptima ola está generando un progresivo incremento de la presión asistencial, tanto en urgencias, plantas y UCIs, y las listas de espera en todos los servicios de salud se han disparado a consecuencia de la pandemia".

El Sindicato de Enfermería "estima que el cierre de 8.594 camas en el conjunto del Estado supondrá la pérdida de más de 773.460 estancias hospitalarias, mientras hay más de 706.000 personas esperando ser operadas en la sanidad pública, según los últimos datos oficiales del Ministerio de Sanidad, y que suponen la peor cifra registrada desde 2003".

A juicio de SATSE, "las distintas administraciones sanitarias autonómicas, salvo honrosas excepciones, no solo no han aprendido nada de la pandemia, sino que no han hecho ningún caso a lo acordado por el conjunto de partidos políticos en la Comisión para la reconstrucción social y económica de nuestro país del Congreso de los Diputados, sobre incrementar de manera significativa las camas hospitalarias públicas".EFE