EFEValladolid

La franja de edad en la que se han contabilizado más personas fallecidas en 2018 en accidentes de tráfico en Castilla y León se ha situado en más de 65 años, lo que representa el veintinueve por ciento de un total de 125 muertos, tres más que en 2017.

La delgada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, ha informado hoy en rueda de prensa de los siniestros ocurridos en las carreteras de la Comunidad el pasado año, periodo en el que el 68 por ciento de los accidentes mortales ocurrieron en carreteras convencionales.

De los 125 fallecidos en 2018, siete fueron peatones, ha explicado la delegada del Gobierno, quien ha subrayado que en el periodo de Navidad se han registrado tres accidentes mortales, en Ávila, León y Zamora, con tres fallecidos, un herido grave y uno leve.

El pasado año, en las mismas fechas, se contabilizaron cuatro accidentes con cuatro personas que perdieron la vida, una grave y cinco leves, ha comparado.

Por tipo de carreteras, el 68 por ciento de los siniestros mortales durante el pasado año ocurrieron en vías convencionales, con 85 fallecidos, nueve menos que en 2017, y el 32 por ciento se registró en autopistas y autovías, con cuarenta fallecidos.

Barcones ha hecho hincapié en centrar parte de los esfuerzos de cara al próximo año en reducir los accidentes en carreteras convencionales, donde se produce más de dos terceras partes, y ha especificado que la velocidad se encuentra presente en la mayor parte de los siniestros, lo que implicará intensificar la vigilancia.

Por tipos de sucesos, el 44 por ciento de los que han conllevado víctimas mortales se debieron a salidas de la vía, el 48 por ciento a colisiones y el seis por ciento a atropellos y, al evaluar las franjas de edad, 36 fallecidos, el 29 por ciento, tenía más de 68 años; veintiséis entre 35 y 45, lo que supone el veintiuno por ciento y veinticinco entre 45 y 54, el veinte por ciento.

Ha llamado la atención acerca de que el dieciocho por ciento de los fallecidos que viajaban en turismo o furgoneta no usaban el cinturón de seguridad y cinco ciclistas no usaban casco, un elemento que sí llevaban puesto todos los motoristas fallecidos.

La delegada del Gobierno ha desglosado por provincias las características de los siniestros mortales y ha detallado cómo en Ávila se contabilizaron catorce muertos, cinco más que el año anterior, el ochenta por ciento de ellos en vías secundarias, mientras en Burgos se pasó de 23 en 2017 a 21 en 2018.

En la provincia burgalesa hubo cuatro fallecidos en motocicletas, el mismo número que en años anteriores y la franja de edad se centró entre 25 y 44 años.

León pasó de registrar trece a veintiún muertos, con un aumento del 62 por ciento y con un incremento en vías de alta capacidad, donde han pasado de 3 a 7, además de un porcentaje del 43 por ciento de personas fallecidas con más de 65 años.

Palencia ha registrado once fallecidos, dos menos que el año precedente, Salamanca nueve, también dos menos que el año anterior y sin atropello de peatones, y Segovia diez, uno por debajo de 2017, con el treinta por ciento de ellos en autovías.

Soria registró trece fallecidos frente a ocho de 2017, con un alto porcentaje de accidentes en los que se vieron implicados animales, el 75 por ciento, mientras Valladolid, donde se contabilizó el mismo número de personas muertas que el año anterior, catorce, acaparó el 57 por ciento de ellos en vías de alta capacidad y supuso un cuarenta por ciento de usuarios de turismo sin cinturón.

En Zamora, la cantidad de fallecidos pasó de veintidós en 2017 a quince el pasado año, el noventa por ciento de los accidentes ocurridos en carreteras convencionales.

Entre las medidas que se adoptarán en 2019 para tratar de disminuir la siniestralidad en el tráfico, Barcones ha recordado que el próximo 29 de enero entrará en vigor la norma que prohíbe circular a más de 90 kilómetros por hora en las carreteras convencionales. EFE