EFEBruselas

El rector de la Universidad de Salamanca (USAL), Ricardo Rivero, ha criticado este jueves en Bruselas las microformaciones propuestas en la nueva reforma universitaria del Gobierno de España, y se ha mostrado contrario a "enlatar" los estudios superiores en programas de una duración más corta.

Tras participar junto a otras autoridades académicas y políticas en la Cumbre de Educación e Innovación que organiza la Comisión Europea, Rivero ha declarado a EFE que los grados superiores "deben garantizar una formación potente", en alusión a la idea del Gobierno de crear cursos pequeños, de cuatro a treinta créditos, con la intención de que cubran demandas concretas del mercado laboral.

"Yo no soy partidario de enlatar los títulos universitarios, ni de la formación en línea que a veces se ofrece. Considero que este formato devalúa la calidad de la educación superior. Y tampoco soy partidario de reducir al mínimo la formación básica que representa un grado superior", ha argumentado el rector.

Más allá de todo ello, ha admitido la existencia de "un déficit de ingenieros muy agudo en Europa" que, en el sector de las TIC (tecnologías de la información y la comunicación), la Comisión Europea cifra en 350.000 trabajadores, algo que, según el rector, requiere cambios desde la etapa de la enseñanza Secundaria.

"Creo que todo el sistema educativo tiene que orientarse en el sentido de promover la motivación y las vocaciones jóvenes con las carreras tecnológicas", ha sostenido.

Así pues, a nivel pedagógico, el rector ha propuesto en Bruselas que las universidades europeas apuesten por "favorecer iniciativas de compromiso social de los estudiantes", y se ha mostrado partidario de que esta técnica, que combina los servicios a la comunidad con el aprendizaje en el aula, forme parte de los programas de estudios.

Rivero también ha afirmado que la colaboración entre empresas y universidades "genera muchas oportunidades para los estudiantes", sobre todo a la hora de comprender las necesidades del mercado, ha apostillado.

"Por supuesto, siempre respetando la libertad académica y garantizando las condiciones apropiadas, pero creo que no tiene ningún riesgo especial (la colaboración universidad-empresa). Son más las ventajas que los inconvenientes", ha aclarado.

Con todo, el rector ha destacado el papel que juegan los parques científicos de las universidades que, en su opinión, pueden impulsar proyectos que aspiren a "cambiar las cosas en el sentido de la transformación digital y ecológica", dado que las facultades son "lugares de pensamiento históricamente libres y autónomos".

Sin embargo, también ha puntualizado que las humanidades y las letras son "absolutamente esenciales" a la hora de afrontar la transición digital, ya que la gestión de las tecnologías "requiere una idea de sociedad libre y abierta".

"La inteligencia artificial y los algoritmos necesitan un diseño en clave humanista. ¿Y quién puede contribuir a dar las ideas para ese diseño? Pues quien conoce la historia, la filosofía, quien estudias las humanidades clásicas... Sin esos saberes, la tecnología carecería de alma", ha concluido.EFE