EFEValladolid

Una extrabajadora de Asaja, responsable del área de Formación, ha asegurado en su declaración como testigo en el juicio que se sigue en Valladolid que el acusado Lino Rodríguez, expresidente de esta organización en la provincia, era el que daba las órdenes, "él lo controlaba todo".

Así lo ha expresado la testigo durante la segunda sesión de la vista oral que se desarrolla en la Audiencia de Valladolid por hechos ocurridos entre 1990 y al menos 2013, por los que cuatro procesados se sientan en el banquillo de los acusados.

Los encausados son Lino Rodríguez, para el que el fiscal pide trece años y medio de cárcel, su esposa, para quien reclama dos años de prisión, el que fuera secretario de Asaja Valladolid Fernando Redondo, para el que el ministerio público solicita seis años, y el exvicepresidente Gerardo Rico, para el que demanda cinco años de prisión.

Las acusaciones contra Lino Rodríguez se centran en que supuestamente destinó los ingresos de diversas sociedades creadas al amparo de Asaja en beneficio propio y de otras personas.

La que fuera responsable de Formación en esta organización en Valladolid - Lino Rodríguez dijo en la vista que ella pudo declarar en instrucción en su contra en venganza por haber sido despedida - ha subrayado este jueves ante el tribunal que las órdenes para la disposición del dinero las daba el expresidente de Asaja en Valladolid.

La testigo ha desechado que fuera el entonces tesorero de la organización, Alberto Cano, quien diera las órdenes acerca del dinero ya que se limitaba a acudir a la sede cuando le llamaban y firmaba una chequera entera.

Si el dinero se iba a transferir de una cuenta a otra era "cosa de Lino", ha resumido.

La testigo ha detallado que la asesoría de la esposa del principal encausado, Ana I. de la Fuente, Sodeprín, se encargaba de la parte fiscal de Asaja en la provincia y, sobre el contrato por el que Lino Rodríguez cobraba de una de las entidades que fueron creadas, DERCO, ha recalcado que era "puro secreto".

Lo sabían en la oficina dos o tres personas, "se rumoreaba" que Lino Rodríguez tenía ese contrato, ha explicado.

Preguntada por el fiscal acerca de tarjetas de crédito de la organización Remolacheros, la testigo ha manifestado que pensaban que el principal encausado "pagaba cosas personales suyas", como ropa y viajes.

"Todo iba a Lino", los extractos de cuentas corrientes de Remolacheros y los demás, ha descrito.

En cuanto a regalos que ayer manifestó Rodríguez que se hacían desde Asaja como "detalles" con trabajadores o sus parejas, la testigo ha negado que recibiera ropa de adulto, de niño o zapatos, aunque ha admitido que un año, en el que la organización ganó las segundas elecciones a cámaras agrarias, las trabajadoras sí recibieron una pulsera o unos pendientes.

La exresponsable de Formación ha concretado que ella sólo recuerda tres o cuatro asambleas mientras trabajó en Asaja entre 1997 y 2015 -Lino Rodríguez aseguró que las cuentas se aprobaban en las reuniones celebradas anualmente-.

También ha comparecido como testigo el que fuera tesorero de Asaja en Valladolid, quien denunció hechos ahora juzgados cuando descubrió supuestas irregularidades y que ha asegurado que él nunca hizo transferencias entre organizaciones y que nunca usó tarjetas con claves ya que no sabía operar por Internet.

El testigo ha concretado que él no llevaba la contabilidad de Asaja y ha asegurado que sólo se celebraron unas cuatro asambleas generales para las que a él le daban uno o tres folios con las cuentas y los leía.

Los papeles que le entregaban para leer era "conceptos generales" como gastos de oficina o representación.

"Confiaba en lo que decían. Tenía plena confianza" entonces, ha argumentado.

Ha indicado que desconocía que Lino Rodríguez tenía un contrato con DERCO desde 2004, del que nunca se habló en las juntas directivas, y ha apuntado que le pareció "muy grande" el tren de vida que llevaba el expresidente de Asaja en Valladolid.

Fue en 2013 cuando el ahora extesorero vio papeles en una carpeta y denunció, ya que observo "muchas" supuestas irregularidades, ha manifestado el testigo, quien ha dicho que le expulsaron de Asaja por que le dijeron que no había pagado las cuotas de la organización durante varios años.

Otra persona que trabajó en Asaja Valladolid como auxiliar administrativo ha declarado sobre los regalos o detalles de Asaja a trabajadores que hubo un viaje a Sevilla en 2003, otro a Santander en 1997 y una tarjeta regalo de un spa, tras lo que ha contestado "va a ser que no" cuando el fiscal le ha cuestionado sobre si recibían los empleados ropa o joyas.

Este testigo ha señalado que en 2012 les redujeron los horarios y el salario debido a que no había dinero, no había fondos en la organización.

Está programado que el juicio continúe durante esta jornada con la declaración de más testigos durante la mañana y la tarde y que concluya el próximo 4 de marzo.

En concreto, la Fiscalía solicita provisionalmente para Lino Rodríguez cuatro años de prisión por administración desleal, siete años y medio por un delito continuado de falsedad documental en concurso medial con un delito de apropiación indebida y dos años de cárcel por falsedad en documento mercantil.

Para Ana I. de la Fuente, el acusador público pide dos años de prisión por un delito continuado de falsedad documental en concurso ideal con un delito de apropiación indebida -como cooperadora necesaria- y a Fernando Redondo seis años de prisión por apropiación indebida.

Para el cuarto acusado, Gerardo Rico, reclama tres años de cárcel por apropiación indebida y dos años por falsedad en documento mercantil. EFE