EFEValladolid

Un total de 82 menores de Castilla y León, 69 mayores de siete años, buscan una familia que les acoja en lo que se resuelve su situación familiar, de ellos 69 mayores de siete años, que mientras llega ese hogar que les abra las puertas tienen sus necesidades cubiertas en otro de los recursos de la Comunidad, los centros de acogida.

Uno de esos centros de acogida para menores, de los 65 que hay en la Comunidad, lo ha visitado este viernes en Valladolid la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, que ha aprovechado para hacer un llamamiento al acogimiento sobre todo a los mayores de siete años y los que son más de un hermano, y ha anunciado una próxima campaña para impulsar este recurso.

El 60 por ciento de los acogimientos en Castilla y León son familiares, que pueden tener al menor como máximo dos años, y el resto en centros de acogida, un dato que se mantiene más o menos estable.

En Castilla y León había a 31 de octubre de este año 691 niños en acogimiento familiar, de los en torno a 1.200 menores que están acogidos en la Comunidad, con 61 familias más de acogida que en el 2018, de los que 360 niños estaban con sus familias extensas y 331 con ajenas.

No siempre casan las expectativas de las familias que quieren acoger a uno de estos pequeños que por situaciones de necesidad, bien por familias desestructuradas, con problemas de drogadicción o salud mental, requieren temporalmente estar en otro entorno, por el bienestar del pequeño, ha explicado Blanco.

Y así, aunque hay 317 familias activas para acoger, de las que 247 tienen uno o más niños, hay otras 70 en espera de poder acoger, aunque puede darse el caso como el de Soria en el que hay más familias que pequeños.

"Es una simbiosis" entre las familias y los menores, ha sostenido la consejera tras visitar uno de esos centros en Valladolid, que llevan las Hermanas de la Caridad y que dirige María Flor García, quien ha explicado que actualmente tienen las 24 plazas completas con menores de cero a siete años.

El más pequeño es un bebé de quince días, ha detallado la directora del centro, quien ha sostenido que durante un tiempo los niños están muy bien en el centro ya que les sirve para "serenarse" y que aprendan las rutinas diarias del aseo y hábitos alimentarios.

"Hay mucho movimiento, entran y salen", ha explicado la directora del centro, quien ha incidido en que se encuentran con familias con problemas de drogadicción pero también de violencia familiar y hacia los niños.

En cuanto a los datos de los centros, en total hay 65 en la Comunidad, de los que nueve son de la Junta, con 228 plazas, y resto, 56 concertados, con 502 plazas.EFE

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