EFEBarcelona

CaixaBank ha obtenido en 2021 un beneficio de 5.226 millones de euros, casi cuatro veces más que en 2020, cuando ganó 1.381 millones, al incorporar los impactos extraordinarios asociados a la fusión con Bankia, y se plantea elevar hasta el 60 % el porcentaje de ganancias destinado a dividendo (payout).

Sin estos extraordinarios, el beneficio del banco se situaría en 2.359 millones, un 70,8 % más que en 2020, cuando los resultados se vieron afectados por las elevadas provisiones realizadas para hacer frente a la crisis de la covid-19, según la información remitida a la CNMV.

CaixaBank tiene especial presencia en Castilla y León ya que la original CaixaBank se fusionó en 2012 con Banca Cívica, que integraba entre otras a Caja Burgos, y con la integración de Bankia, incluye además otras cajas como las de Ávila y Segovia.

En concreto, las cuentas de 2021, el año en que se ha ejecutado la integración de Bankia, incorporan una aportación contable de 4.300 millones del fondo negativo de comercio y un coste de 1.433 millones del proceso de reestructuración de empleo y otros conceptos asociados a la fusión.

Los ingresos por dividendos totalizan 192 millones, 45 más que en 2020, principalmente por uno mayor de BFA (98 millones, que incluye el ingreso de un dividendo extraordinario por importe de 54,5 millones).

El volumen de negocio de CaixaBank se sitúa en 972.922 millones de euros. Los recursos de clientes ascienden a 619.971 millones, lo que representa un crecimiento del 49,2 %, y los activos bajo gestión se sitúan en 158.020 millones (+48,2 %).

En su reunión de ayer, el Consejo de Administración de CaixaBank acordó proponer a la próxima Junta General de Accionistas la distribución de un dividendo en efectivo de 0,1463 euros brutos por acción, con cargo a los beneficios recurrentes de 2021, a abonar durante el segundo trimestre de 2022.

Con el pago de este dividendo, el importe de la remuneración al accionista correspondiente al ejercicio 2021 será de 1.179 millones de euros, equivalente al 50 % sobre el resultado consolidado ajustado por los impactos extraordinarios de la fusión con Bankia.

El consejo, además, ha aprobado la política de dividendos para el ejercicio 2022, consistente en una distribución en efectivo del 50-60 % del beneficio neto consolidado, pagadero en un único pago durante 2023.

En un comunicado, el presidente de CaixaBank, José Ignacio Goirigolzarri, subraya que el beneficio y la sólida posición de capital permitirá abonar a los accionistas en los próximos meses más de 1.100 millones en dividendos, el 50 % del beneficio conseguido. "Y nuestra idea, cara al futuro, es situar nuestro pay-out entre un 50 % y un 60 %", remarca Goirigolzarri.

El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, pone en valor la culminación con éxito de la integración de CaixaBank y Bankia y resalta que en 2021 también han mejorado su posición de fortaleza financiera.

"Iniciamos un ejercicio en el que deberemos materializar las sinergias de costes e ingresos derivadas de la fusión y plantear las líneas estratégicas de la entidad para los próximos años", explica Gortázar. EFE

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