EFEValladolid

El presidente de la Cámara de Contratistas de Castilla y León, Enrique Pascual, ha detallado este viernes que la obra pública puede mantener o aumentar ligeramente el volumen de licitación del año pasado y ha asegurado que, a pesar de la restricción de movilidad por el coronavirus, el nivel de actividad es del 90 por ciento respecto a una situación normal.

Pascual ha ofrecido en una rueda de prensa telemática las estimaciones de la asociación de empresas, que para 2020 se espera que la licitación de obra pública en la Comunidad sea de 1.134 millones de euros, frente a los 1.119 millones de 2019 que ha anunciado, lo que representa un incremento del 1,3 por ciento.

A pesar de no existir previsiones iniciales de licitación, en función de conversaciones con las administraciones han estimado que el volumen de la estatal será de 581 millones frente a los 514 del año pasado (+13%); el de la Junta de 350 millones frente a los 332 millones de 2019 (+5,4%), y las entidades locales 203 millones frente a los 274 del curso anterior (-26%).

La reducción de licitación de Ayuntamientos y Diputaciones la han asociado a la dependencia del Gobierno central, que "les tiene bastante bloqueados", en palabras de Pascual.

Respecto a la adjudicación, han estimado que de los 1.134 millones licitados se ejecutarían 859 millones: 465 de la administración central, 280 de la regional y 112 de la local.

El ligero aumento de la licitación se observa ya en los datos del primer cuatrimestre de 2020, pues se licitaron 352 millones de euros de obra pública, un 4,7 por ciento más que en el mismo periodo del 2019 (336).

"Con la que está cayendo nos podemos sentir satisfechos", ha confesado el presidente de la Cámara de Contratistas.

En estos cuatro meses también se puede ver el estancamiento de la administración local, que ha reducido la licitación un 57,4 por ciento menos respecto al año pasado, frente a los incrementos del 31,7 y 33,6 por ciento de la central y regional respectivamente.

Pascual ha propuesto que el sector de la construcción y, en especial la obra pública, sean la "locomotora económica" en la crisis provocada por el COVID-19, y en este sentido ha agradecido el apoyo que le ha mostrado el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y el delegado del Gobierno en Castilla y León, Javier Izquierdo.

Ha asegurado que el consejero se mostró "convencido" de que la obra pública liderará la recuperación económica, que el delegado del Gobierno la considera "uno de los pilares", y que ambos tienen la convicción "firme" de mantener el volumen de licitación.

Pascual ha detallado que a pesar del parón de su ejercicio durante dos semanas cuando el Estado de Alarma fue más restrictivo y los problemas que genera la limitación de movilidad, las empresas mantienen un nivel de actividad "en torno al 90 por ciento de una situación de normalidad absoluta".

En este sentido, ha argumentado que el sector de la construcción está acostumbrado a utilizar material de protección, trabajar al aire libre, y que no sería complicado asegurar la distancia de dos metros de seguridad o la llegada escalonada de los empleados.

"La construcción es una actividad muy peligrosa, el COVID es un peligro adicional que nos complica, pero sabemos trabajar en esas condiciones", ha sentenciado.

Respecto a los datos de 2019, los 1.119 millones de euros que se licitaron supusieron un 15 por ciento más que en 2018 (973), aunque ha criticado que representa tan solo el 41 por ciento de lo que tenían previsto por las administraciones. EFE