Lusa/EFEMontemor-o-Novo (Portugal)

Con los "ojos puestos" en el "sueño" de comenzar a exportar, João y Miguel son dos jóvenes empresarios agroalimentarios del Alentejo que se "embarcaron" en un proyecto transfronterizo, con la participación castellana y leonesa, que les ayuda a innovar en el diseño de sus productos.

"Nos integramos con algo de esperanza" en estos proyectos, que "tienen todo el sentido" porque ayudan a mostrar "lo que podemos hacer diferenciado con respecto a otros", dice Miguel Oliveira, socio de una empresa que produce higos chumbos, en la localidad de Montemor-o-Novo, en Évora, cuyas plantas ya están en flor.

El proyecto, designado como REiNOVA, ayuda a concretar el "sueño" de "aparecer en otros mercados más allá del nacional", añade, y señala que el equipo está creando un nuevo embalaje para sus Higos del Alentejo, con un diseño más adaptado al gusto de Escandinavia.

Con el mismo apellido y socios que en los higos chumbos, João Oliveira fabrica, con otro amigo, igualmente en una finca en la localidad de Montemor-o-Novo, una ginebra artesanal ayudado por el proyecto. Aquí, el equipo de REiNOVA creó una copa "tiki" (para cócteles). El objetivo es dar "el salto" a Brasil y Hong-Kong.

Cuando "se habla de exportación", surge el "recelo" de dar un "paso mayor que la pierna". En este caso, João está "muy sorprendido y feliz" porque se está desarrollando lo que "necesita" su producto para que sea visto "más profesional" en el mercado exterior.

La copa de Bica Gin y el nuevo embalaje de Agriofiap son dos de los cuatro productos apoyados en el Alentejo por REiNOVA, que une también la región portuguesa del Centro con Castilla y León y Extremadura.

Con una inversión global de 1.393.404,77 euros, la iniciativa está cofinanciada al 75 % por el Programa de Cooperación Interreg V-A España-Portugal (POCTEP) 2014-2020 - con una dotación de 1.045.053,58 euros y financiada en un 25 % por los socios.

El principal objetivo es promover la innovación en las pequeñas y medianas empresas (Pymes) agroalimentarias en mercados externos a través de la cooperación entre 11 socios portugueses y españoles, como instituciones de enseñanza superior y asociaciones empresariales, industriales o comerciales, entre otros.

El proyecto "inició su actividad en 2016" y "estamos desarrollando un total de 36 productos" de otras tantas empresas que "no tenían capacidad y competencia para hacer el recorrido de exportación", resume Filipe Galego, de la Agencia de Desarrollo de la Región Alentejo (ADRAL), único socio alentejano.

A las empresas se les enseña "una metodología común" que se está creando "entre todos los socios" para que ganen "las capacidades necesarias" para exportar "a diferentes países", relata.

El nivel de innovación de cada producto depende de las competencias de los socios. En el Alentejo, con el "know-how" de ADRAL, la apuesta pasó por el "diseño de producto".

"Cada producto que presentamos ya tenía una calidad elevada" y ADRAL procuró "entender qué se podía añadir para que pudiese alcanzar un mercado nuevo, más diferenciador que otros productos", cuenta Filipe Galego.

Los "caminos" fueron otros en las regiones involucradas, desde la creación desde cero de un producto nuevo hasta la reformulación de productos existentes.

"Castelo Branco está desarrollando una conserva de carpa, que no es muy común", y se crearon alimentos como "galletas con base de harina de grillo, que es una cosa que existe, pero que en Portugal es completamente innovadora", ejemplifica.

REiNOVA "es una especie de 'puerta de entrada' para un pequeño producto que, difícilmente, tendría oportunidad de contactar con mercados asiáticos o del norte de Europa si no tuviese algún soporte", dice Filipe.

João, que vendió su primera botella de ginebra en 2017, dice que no quiere "llegar al mercado a cualquier coste", ni "perder los orígenes". Después de "inventar" una caja con placas de corcho y copas dosificadoras en barro hechas por alfareros locales, la copa 'tiki' es la innovación más reciente, pensada para el extranjero.

"Quizá tenemos que bautizarlo y hacer una cosa diferente para que las personas asuman que esa copa, con la cara de un alentejano con bigote y patillas y con la boina sea reconocida de otra forma", dice, con aire divertido.

De las 30 hectáreas de Agrofiap saldrán este año para el mercado nacional más de 20 toneladas de higo chumbero biológico, pero los productores quieren comenzar a "presentar" la fruta en Noruega y Finlandia, donde aún "es un poco desconocida", dice Miguel.

Es necesario dar "a conocer nuestra fruta" y tener "un embalaje diferenciado, más llamativo" para "poder exportar", argumenta.

Para quien rema "un poco contra la corriente" y se quiere "establecerse en el Alentejo con productos diferenciados, es casi obligatorio" integrarse en REiNOVA, defiende Miguel: "Si queremos aparecer, ir más allá, tenemos que tener estos socios estratégicos".

REiNOVA está liderado por IDDNET - Technology Network, de Leiria, involucrando otros cinco socios portugueses: ADRAL (Évora), OPEN - Asociación para Oportunidades Específicas de Negocio (Marinha Grande), institutos politécnicos de Leiria y de Castelo Branco y InovCluster - Asociación de Cluster Agroindustrial del Centro (Castelo Branco).

Del lado español, hay tres de Castilla y León (Vitartis - Asociación de la Industria Alimentaria de Castilla y León, Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León y Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Valladolid) y dos de Badajoz (Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios y CTAEX - Asociación Empresarial Centro Tecnológico Nacional Agroalimentario "Extremadura"). Lusa/EFE