EFEValladolid

El dispositivo de la Junta de Castilla y León contra los incendios forestales es "tardío e incoherente" con el discurso demográfico, y además ajeno a la realidad impuesta por la pandemia y a las consecuencias del cambio climático, ha lamentado este jueves el procurador socialista José Luis Vázquez.

La desestacionalización del calor, que cada vez más se anticipa antes del verano y se prolonga después de esta estación, "hace necesario el mantenimiento del dispositivo durante todo el año, como en otras comunidades autónomas, y no sólo durante el periodo de alto riesgo y emergencia de estos tres meses", ha argumentado.

Vázquez, coordinador del área de Medio Ambiente del Grupo Socialista en el parlamento autonómico, se ha referido también durante una rueda de prensa a la contratación "en régimen de semi-esclavitud" de una parte de los trabajadores que forman el dispositivo, en concreto los metidos a subcontrataciones.

Todo ello demuestra, en su opinión, "una falta de sensibilidad y compromiso con los ciudadanos" que "atenta contra el territorio y el futuro de la gente".

En cuanto al Covid, los tres meses de confinamiento durante una primavera de abundantes lluvias ha provocado un aumento de la maleza y vegetación en los montes, una situación de riesgo ante las temperaturas elevadas, "otra falta de impulso y determinación" por parte del Gobierno autonómico, ha agregado.

Vázquez ha aludido a la "imperiosa necesidad" de extender el dispositivo al resto del año como medida de prevención basada en la limpieza de montes, así como en otras labores para rentabilizar aún más su rendimiento forestal y, de paso, crear un empleo que fijaría población en el territorio.

El parlamentario socialista ha puesto como ejemplo de eficacia y coordinación a dos comunidades autónomas como Galicia y Castilla-La Mancha, donde "han convertido a sus agentes medioambientales en auténticas UME" y proyectado sobre así sobre su territorio "cautela, custodia, atención y protección", ha subrayado.

En cuanto al dispositivo de Castilla y León, se trata de "un modelo indolente e incoherente" en lo que a contratación se refiere, ya que en un mismo fuego pueden intervenir hasta cuatro tipos distintos de profesionales: la UME, empleados públicos, contratados temporales y subcontratados a través de empresas "en condiciones insoportables de precariedad y sin derechos".

Dentro de su estructura y despliegue, ha concluido Vázquez, no ha existido "ni diagnóstico ni evaluación" de la situación y circunstancias. EFE