EFEValladolid

El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha defendido este martes su presencia en la "irreprochable" manifestación por la unidad de España y para pedir elecciones, celebrada el pasado 10 de febrero en la plaza de Colón de Madrid, tras la convocatoria del PP, Cs y Vox.

En su contestación ante el Pleno de las Cortes de Castilla y León a sendas preguntas de los portavoces del PSOE, Luis Tudanca, y de Podemos, Pablo Fernández, quienes han cuestionado la conveniencia institucional de su presencia en la manifestación, Herrera ha dicho que se trata de un "derecho constitucional" en una cita "irreprochable en las formas e irreprochable en los contenidos".

"Es inútil que trate de presentarme como un extremista y un ultra", ha avisado Herrera en su réplica a las críticas del portavoz socialista, quien ha sostenido que el presidente de la Junta fue a la manifestación "obligado" por su partido, sin tener en cuenta que no actúa del mismo modo ante los problemas que existen en Castilla y León.

En su primera breve contestación, el presidente ha argumentado que en sus años de gobierno "siempre" ha respetado "el valor superior de las instituciones", a lo que el portavoz socialista ha replicado que eso es lo que le "sorprende".

"Le remuerde la conciencia, no quería ir a la manifestación de Colón pero, obligado o no, allí estuvo", ha planteado Tudanca, convencido de que "cada uno elige sus causas" y mientras él ha participado en las manifestaciones laborales del 1 de mayo, las feministas del 8 de marzo o las de defensa de la sanidad pública, el pasado 10 de febrero Herrera se concentró "con la ultraderecha".

Tudanca ha negado que el presidente fuera a la manifestación a defender la unidad de España, porque ambos firmaron una declaración institucional en la que se apelaba al diálogo y a la defensa de la Constitución, pero varios integrantes de su Gobierno, con referencias al vicepresidente José Antonio de Santiago-Juárez, la portavoz Milagros Marcos; y a la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, se han dedicado en las últimas semanas a los labores partidistas, "como si no hubiera problemas aquí".

"No se deje llevar por los cantos de sirena de los radicales de su partido que le llevan a la roca, porque usted no ha sido nunca así", ha concluido Tudanca.

Herrera ha defendido su trayectoria de "persona leal" desde el punto de vista institucional y ha reconocido que le duele que lo ponga en duda por su participación en la manifestación.

De hecho, el presidente ha aprovechado el agradecimiento que le brindó ayer la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, por su voluntad de cooperación, para insistir en que acudió a la manifestación con su voz y su criterio, como ha hecho anteriormente con otros actos de su partido y hacen otros cargos institucionales de distintos ámbitos de otros partidos.

De hecho, ha considerado que los socialistas no pueden reprocharle a él una utilización partidista de las instituciones después de que el pasado viernes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, diera "un mitin" o se les podría criticar a ellos la utilización del CIS, de RTVE o la Abogacía del Estado.

"Yo no fui a hacer política partidista, fui por mi sentimiento desde mi compromiso constitucional y autonómico", ha resumido el presidente.

Tras el cara a cara con Tudanca, Herrera ha reiterado los argumentos para contestar la pregunta del portavoz de Podemos, Pablo Fernández, quien le ha acusado de "parasitar su cargo" y de usar "las instituciones como un cortijo propio".

Fernández ha sostenido que la presencia del presidente es "legítima pero partidista", le sitúa como "lacayo de la extrema derecha" y le deja cerca de los "hijos putativos de Aznar" que quieren recuperar "las dos españas" y el sonido "del NODO", sin dar "ni una solución a los problemas de esta tierra".

"Lo que rompe España es la precariedad, la desigualdad, la corrupción, la despoblación y los lacerantes desequilibrios entre el medio rural y urbano", ha avisado Fernández, quien ha buscado a Herrera en manifestaciones por la sanidad, la educación o las pensiones, pero no le ha visto, por lo que le ha tildado de "patriota de pacotilla".

El portavoz de Podemos ha cerrado su intervención con una bandera de España en la mano, que ha mostrado reiteradamente durante la contestación de Herrera, hasta colocársela a modo de capa.

Esta imagen ha sido aprovechada por Herrera para lamentar que sea "la primera vez que hace algo serio en el escaño". "Le felicito", ha ironizado el presidente, quien se ha negado a que sea Podemos el que marque qué hace un domingo a mediodía o al menos ha instado a ese partido a que regule por ley que todos los ciudadanos tienen derecho a manifestarse, menos Herrera.

El presidente ha recuperado su experiencia en la jura de bandera del antiguo servicio militar para extrañarse de que el portavoz de Podemos tenga esas "convulsiones" en el escaño. "Haga todo el teatro que quiera, como Sergio Ramos con la bandera", ha afeado Herrera antes de cerrar el debate con el pronóstico de que los ciudadanos colocarán a Podemos "donde merece" en las próximas elecciones: "en el grupo mixto".EFE