EFEValladolid

Excelente, abierto, paciente, inconformista, complementario, ambicioso, enriquecedor... son algunos de los valores que se han reconocido este viernes el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (PP), y el vicepresidente, Francisco Igea (Cs).

Parece que les va bien en este "matrimonio de conveniencia" y "sin amor" que dijeron afrontar allá por junio, cuando ambos firmaron el acuerdo de gobernabilidad que a día de hoy ven más fuerte que entonces, porque "sin entrar en intimidades, el roce ha hecho el cariño", en palabras de Igea.

De hecho, los 'roces' del Gobierno con la oposición han servido también para afianzar esta unión, tal y como ha insistido el vicepresidente cuando les han preguntado por la estabilidad de su acuerdo, tras una semana en la que Igea ha planteado un 'trío' político en el ámbito nacional que podía tener consecuencias autonómicas.

Tras escuchar a su vicepresidente, Mañueco se ha visto casi en la obligación de "corresponder a las generosas y cariñosas" palabras que le había dedicado, hasta la calificación de "excelente". "He aprendido mucho de él", ha comenzado por decir el presidente, convencido de que, como las buenas parejas, son "complementarios".

Pero Mañueco ha elevado el nivel de la 'declaración' cuando ha dejado atrás a su mística preferida, Santa Teresa de Jesús, la que constató en su poema que "la paciencia todo lo alcanza", para encomendarse en esta ocasión a San Juan de la Cruz.

Lo ha hecho para defender que es posible conseguir el amor donde no lo hay: "adonde no hay amor, ponga amor, y sacará amor", ha explicado Mañueco para añadir después que hay algo que "nos trasciende": "el interés por un proyecto común" y la "sociedad de Castilla y León".

La comparecencia conjunta de ambos ante los medios de comunicación ha concluido con un tradicional saludo, basado en el estrechamiento de las manos y un posterior abrazo, en una semana en la que otro abrazo, el del socialista Pedro Sánchez y el líder de Podemos Pablo Iglesias para sellar su preacuerdo de gobierno, les ha 'roto el corazón', convencidos de que es perjudicial para España.

De hecho, Igea ha insistido en la idea de que el principal 'Cupido' y pegamento de este Gobierno de coalición está siendo el secretario general del PSOE de Castilla y León, Luis Tudanca, a quien atribuyen las crisis que les han unido más.

El enfrentamiento entre Igea y Tudanca amenaza con estabilizarse también después de que este viernes su relación haya vivido un nuevo episodio al desvelarse parte de sus conversaciones "discretas" justo antes de la 'boda' autonómica entre el PP y Cs e incluso una cita frustrada por una piedra en el riñón el martes pasado, para hablar de otros posibles 'matrimonios de conveniencia'.

En principio Mañueco estaba al tanto, sabía que Igea quería hablar con Tudanca, pero las dudas pueden surgir porque 'del odio al cariño hay un paso'. En política el amor eterno no existe, pero el PP y Cs hablan al menos de cuatro años.EFE

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