EFEValladolid

El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, ha rechazado hoy la "visión catastrofista y tremendista" que la oposición política y parlamentaria tiene de la sanidad pública en Castilla y León, al tiempo que ha ofrecido "todo el diálogo posible" para prestigiarla y mejorarla.

Sáez, a petición propia, ha comparecido esta mañana en la Comisión de Sanidad del parlamento autonómico tres semanas después de la masiva manifestación celebrada en Valladolid, el 20 de enero, para protestar por la situación de la sanidad pública en Castilla y León debido, según las fuerzas convocantes, a los recortes y privatización de servicios.

El consejero ha pedido que no se identifique el "descontento de una parte de la población en el funcionamiento de algunos aspectos de la sanidad" con la situación del sistema público en Castilla y León, que ha defendido durante su intervención con datos extraídos de tres informes de ámbito nacional e internacional.

Ha refutado la visión "tremendista y catastrofista" de la sanidad con datos extraídos de varios informes, entre ellos la Encuesta Europea de Salud en España 2014, Indicadores de Salud 2017, y Listas de Espera en el Sistema Nacional de Salud (SNS).

Del primero de ellos ha concluido que la mayor utilización de los servicios de Atención Primaria en Castilla y León, en el medio rural por encima del urbano, no obedece sólo al envejecimiento de la población y a la situación crónica de las dolencias o patologías, sino a "una mayor accesibilidad, a la proximidad del centro o del consultorio y cercanía de los profesionales" que los atienden.

En el apartado preventivo, los datos de Castilla y León dentro de la Encuesta Europea "son más positivos que la media nacional en la mayoría de las prácticas examinadas": vacunación frente a gripe, azúcar en sangre, última colonoscopia, medición de colesterol y toma de tensión arterial realizadas, así como mamografías para la detección de cáncer de mama dentro del periodo recomendado.

Sáez ha recurrido a los Indicadores de Salud 2017 para recordar que Castilla y León se encuentra entre las autonomías con mejores datos sobre esperanza de vida, por una parte, y esperanza de vida en buena salud, por otra.

En cuanto al informe sobre Listas de Espera en el Sistema Nacional de Salud, publicadas el pasado 30 de junio por el Ministerio, ha defendido la buena situación de Castilla y León, inferior a la media nacional.

Ha recordado también que el presupuesto dedicado este 2018 por el Gobierno regional para la sanidad (3.550 millones) es el mayor de la historia, y representa el 43 por ciento de los recursos del resto de las consejerías.

Durante sus respectivos turnos de intervención, los grupos de la oposición han defendido la razón y oportunidad de la multitudinaria manifestación de Valladolid, como la portavoz socialista, Mercedes Martín, quien ha visto una actitud de arrogancia y autocomplacencia en el análisis del consejero, que "ni piensa rectificar ni escuchar".

Martín ha echado en falta, durante ese análisis, datos acerca de las listas de espera para consultas de especialistas y pruebas diagnósticas, "absolutamente insostenibles", y pedido información, sin éxito, sobre otros asuntos como la agilización de los servicios de Urgencias en los hospitales; y los aceleradores lineales para Ávila, Segovia, Soria, Palencia y comarca leonesa del Bierzo.

El portavoz de IU (Grupo Mixto), Antonio Sarrión, ha expresado su decepción ante la ausencia de autocrítica en la intervención de Sáez, a quien ha advertido de que la ciudadanía "seguirá peleando en la calle por aquello que no se hace en los organismos parlamentarios".

"Esperábamos algún atisbo de autocrítica", ha explicado antes de lamentar que se utilice como argumento de defensa las peores condiciones en la gestión sanitaria de otras comunidades autónomas, y de pedir que el diálogo ofrecido por el consejero sea "real y efectivo".

Sarrión ha relacionado algunas deficiencias del sistema como la falta de pediatras en diversas áreas de salud, el retraso en la construcción del centro de especialidades de Cuéllar (Segovia), la deficiente gestión del Hospital de Burgos, el retraso en cinco años de la terminación del nuevo Hospital de Salamanca, la jubilación de profesionales y los fallos del sistema informático para las citas (Medora).

Por su parte, la portavoz de Podemos, Isabel Muñoz, ha acusado al consejero y a la administración autonómica de "desoír la voz de los ciudadanos y de los profesionales sanitarios" que, el 20 de enero, salieron a la calle para criticar una gestión de la sanidad que en su opinión "antepone la rentabilidad y los criterios económicos a la salud de las personas".

En nombre de Ciudadanos (C's), Manuel Mitadiel ha centrado sus críticas en e terreno de las infraestructuras, con hospitales "permanentemente en obras" como son los casos de Salamanca y Valladolid (Clínico Universitario) y Soria, y el tiempo que transcurrió hasta la finalización de los trabajos en Palencia.

"Es excesivo el tiempo que se tarda. No pueden convivir durante tanto tiempo, en algunos casos hasta diez años, las obras y los servicios sanitarios. Aquí existe un grave problema de gestión", ha denunciado.

Por último, el portavoz del Grupo Popular, Alejandro Vázquez, ha defendido el "buen funcionamiento" del sistema sanitario de Castilla y León, "lo cual no significa que existan problemas" relacionados con la financiación y prestación de servicios en una comunidad autónoma tan extensa y con una población envejecida, así como en lo que a renovación tecnológica se refiere.

Estos problemas, ha apuntado Vázquez, obligan a respuestas que en su opinión no deben inscribirse "en debates partidistas ni demagógicos".

Los datos de diversos informes, algunos de los cuales ha esgrimido el consejero durante su intervención, "no se corresponden con el catastrofismo" esgrimido por algunos de los grupos de oposición, ha concluido. EFE