EFEOtero de Bodas (Zamora)

Acostumbrados a lidiar con el fuego en primera línea, las Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF) han estado en el incendio forestal que ha calcinado unas 30.000 hectáreas en la Sierra de la Culebra de Zamora y uno de sus técnicos ha reconocido que ese fuego tuvo "un comportamiento nunca visto hasta ahora en España".

Ese bombero forestal de la BRIF de Tabuyo del Monte (León), Jesús Alonso, ha puesto el acento en que las condiciones climáticas eran muy complicadas pero no esperaban la magnitud que llegó a adquirir el fuego ni que llegara a quemar 14.000 hectáreas en una sola noche, la del jueves al viernes pasados, algo que es "una barbaridad, esos comportamientos no se han registrado nunca en la Península" Ibérica.

Ha admitido este miércoles en declaraciones a Efe en una de las localidades afectadas, Otero de Bodas (Zamora), que con las condiciones atmosféricas podían esperar que se quemaran 4.000 o 5.000 hectáreas en una noche pero 14.000 "nadie se lo esperaba" y quien diga lo contrario "miente", ha recalcado.

En esa situación, a su juicio, "da igual que tengas todos los medios del mundo que no vas a poder absolutamente nada", ya que es necesario esperar "las ventanas de actuación" para atajar el fuego cuando el comportamiento del incendio te permite trabajar.

Jesús Alonso no ha querido entrar en si hubo o no suficientes medios los primeros días porque su visión era parcial y "a toro pasado se pueden decir muchas cosas, pero se pudo haber hecho lo que se ha hecho, ni más ni menos".

Al respecto, ha reconocido que cuando se llevan 20.000 hectáreas quemadas los medios son pocos porque es cuando se centran en la protección de los pueblos y hay que dejar de lado la propagación del incendio.

Ha explicado que aunque están acostumbrados a la dureza del trabajo de los grandes incendios y han vivido muchas situaciones parecidas a la del de la Sierra de la Culebra, ninguno hasta ahora había sido como éste al tratarse del "segundo o el primer incendio más grande de los que tenemos" en el histórico de los grandes incendios forestales en España.

Con el incendio estabilizado desde el domingo, los bomberos forestales ya han tenido tiempo de descansar pero los primeros días estaba "muy cansados, como con resaca" ya que "duermes muy poco y revives una y otra vez todo lo que ha pasado en el incendio".

En lo personal, ha confesado que él y sus compañeros de la BRIF de la provincia de León conocen bien la Sierra de la Culebra e incluso algunos veranean en la zona y han acudido al lugar "en multitud de incendios".

"Siempre decías, te imaginas un incendio que se de en el día clave, con unas condiciones como las que han pasado ahora y todos nos estremecíamos, ahora ha pasado y es una catástrofe", ha lamentado.

Este profesional de la extinción ha reconocido que Castilla y León podría mejorar en tener más patrullas contratadas todo el año y no sólo en verano para que hagan labores de limpieza del monte, pero en el caso del incendio de la Sierra de la Culebra "poco se podría haber hecho porque esta zona tiene muchas pistas y muchos cortafuegos bien mantenidos pero con estos comportamientos da igual la prevención que hagas, en otros sitios sí", ha concluido. EFE

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